La declaración de concursos de acreedores ha aumentado de forma imparable desde el inicio de la crisis. Al cierre del segundo trimestre de 2009, se produjeron 1.727 nuevas insolvencias, un 10,8% más que el trimestre anterior y un 173,7% más en tasa interanual.
Para Lorenzo Amor, Presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos – ATA “estos datos son un reflejo del drama que viven los autónomos y las pequeñas empresas. El complicado acceso de los autónomos y microempresas a la financiación – ocho de cada autónomos sufren restricciones crediticias – unido a la fuerte morosidad, tanto pública como privada – una de cada cuatro empresas que cierra es a consecuencia de la morosidad -, hacen que el día a día de los tres millones de autónomos españoles sea, para muchos, realmente complicado”.
“Hay que tener presente – afirma el presidente de ATA – que han sido más de 300.000 los autónomos y pequeñas empresas que se han visto obligadas a cesar en su actividad en el último año, encadenando quince meses consecutivos de pérdida de afiliación. De estos, son muchos los que han optado por el concurso de acreedores para poner fin a su actividad”.
Un total de 453 de las empresas concursadas, el 32,1%, pertenecen al sector de la construcción y la promoción inmobiliaria. En el ámbito de autónomos, la construcción ha sido también el sector más afectado por la crisis económica, con 55.060 autónomos menos desde primero de año, lo que se traduce en un descenso del 10,4%.
Desde ATA prevemos que, dada la coyuntura actual y la constante pérdida de actividad económica y empresarial, en los próximos meses seguirá aumentando el número de procesos concursales, especialmente en otros sectores como la industria y los servicios, a consecuencia de la fuerte caída de actividad que están registrando en los últimos meses.
“En este contexto – apunta Lorenzo Amor – se hace necesario combatir la morosidad, pública y privada, y facilitar la financiación a autónomos y microempresas para evitar la sangría que se está produciendo”.
“Con una pérdida diaria en España de 500 autónomos – apunta Amor –, es necesario articular, mientras que llega la prestación de paro, algún subsidio equivalente a la prestación de 420 euros que va a poner en marcha el Gobierno, para todos estos trabajadores autónomos que, en una situación límite, se han visto obligados a cerrar sus negocios, que no disponen de ningún tipo de ayuda y, en muchos casos, se han quedado arruinados”.
| Comentarios |
|

















































