Santiago Carbó Valverde (Miembro Observatorio Trabajo Autónomo)
fuente: ATA
La financiación empresarial es uno de los engranajes fundamentales de los mecanismos de desarrollo y crecimiento de cualquier país. En España, donde las pymes y los autónomos representan la mayor parte de este tejido productivo, es preciso seguir muy de cerca la evolución de las pautas y factores determinantes de la financiación de este sector. En este punto, el sector bancario resulta especialmente determinante en la medida en que los autónomos y emprendedores raras veces tienen acceso a la financiación de los mercados.
En un entorno de crisis, con una recesión que aún ha de prolongarse hasta mediados de 2010, es conveniente preguntarse en qué situación se encuentra la financiación de los autónomos, qué factores la determinan y qué otros pueden determinar sus perspectivas futuras en este ámbito. En esta nota se desarrollan estas cuestiones a lo largo de cinco reflexiones, breves pero de importancia considerable:
- Situación de la actividad productiva de las empresas españolas.
- Financiación crediticia a las empresas españolas
- Entorno y perspectivas de tipos de interés.
- Restricciones financieras de las empresas y, en particular, de los autónomos.
- Evolución del endeudamiento empresarial y contribución a los flujos financieros de la economía.
1. SITUACIÓN DE LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA DE LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS
El Banco de España ha presentado recientemente el informe de la Central de Balances correspondiente al segundo trimestre de 2009. Con la Central de Balances colabora un conjunto importante de empresas de diversos tamaños y variedad sectorial que representan en torno al 14% del total para España. Como conclusión principal de este informe, el Banco de España destaca un empeoramiento relativo de la situación de las empresas españolas. De este modo, como muestra el Gráfico 1, durante el primer semestre de 2009 se produjo una fuerte contracción de la actividad de las empresas no financieras, que se redujo el 15,7%. La comparación de esa caída con el incremento que este mismo excedente registró un año antes (2,1%) pone de manifiesto la intensidad de dicho fenómeno.
Si se analiza en mayor detalle los datos ofrecidos en el informe de la Central de Balances, se observa que el descenso en la contribución del valor añadido bruto hasta junio de 2009 fue generalizado para todos los sectores productivos, siendo el de la industria en el que se registró la evolución más negativa (–38,4%). En el caso del sector de comercio, un colectivo en el que existe un número importante de trabajadores autónomos, la reducción del VAB fue del 14,2%), tres veces superior a la disminución observada doce meses antes (–4,4%) un empeoramiento que viene explicado por la debilidad persistente del consumo. También es importante señalar que en 2009 se ha producido un incremento sustancial del porcentaje de empresas cuyo VAB disminuye, siendo la variación interanual en junio de 2008 del 45,9% y alcanzando la de junio de 2009 el 64,9%.
2. FINANCIACIÓN CREDITICIA A LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS
La situación de la financiación crediticia a empresas no ha mejorado en los últimos meses debido a varios factores:
- En primer lugar, la morosidad y la probabilidad de impagos se han disparado con la caída de la demanda y el aumento del desempleo.
- En segundo lugar, la propia demanda de crédito se ha resentido merced al considerable deterioro de las expectativas de renta, consumo e inversión. En otras palabras, es preciso reconocer que hay autoexclusión en la demanda de financiación.
- En tercer lugar, es preciso reconocer también que los balances bancarios aún se encuentra en una posición delicada para asumir más riesgos y parte de la liquidez que llega a las entidades se destina ineludiblemente a cumplir algunas obligaciones de su propia deuda.
En este escenario, ¿qué cabe esperar en la evolución del crédito para los trabajadores autónomos?.
En el Gráfico 2 se muestra la evolución del crédito para actividades productivas en España. Se muestran las variaciones trimestrales entre junio de 2007 y junio de 2009, así como la morosidad de ese crédito. Se aprecia una reducción considerable de la concesión de crédito a lo largo del período considerado, que se torna incluso reducción (-1,1%) en el segundo trimestre de 2009. Parte de esta reducción se explica por el riesgo aparejado, con una morosidad que ha aumentado del 0,64% al 5,28% en el período considerado. En cualquier caso, como se ha señalado anteriormente, los problemas no resueltos de liquidez y solvencia bancarias pueden estar también afectando negativamente a la financiación de las empresas y generando restricciones crediticias a un colectivo importante de empresarios y emprendedores solventes.
3. ENTORNO Y PERSPECTIVAS DE TIPOS DE INTERÉS
Algunas de las principales economías mundiales (Estados Unidos, China, Alemania o Francia, entre otras) parecen haber salido de la recesión y comienzan a divisarse las perspectivas de recuperación, aun cuando no está claro que esta sea lineal ni que se consolide de forma sencilla. En cualquier caso, ante la mejora de las perspectivas económicas y los previsibles cambios en la política monetaria es previsible que se produzca paulatinamente un cambio progresivo, al alza, en los tipos de interés. En el Gráfico se observa que tras desencadenarse la crisis en agosto de 2007, el Euribor a un año aumentó hasta septiembre de 2008. Sin embargo, en esta fecha, el agravamiento de la crisis tras la caída de Lehman Brothers y la generalización de episodios de rescate bancario a ambos lados del Atlántico motivó que en Europa, con algo de retraso respecto a Estados Unidos, las autoridades monetarias redujeran progresivamente los tipos e iniciaran diversas iniciativas de generación de liquidez. Esta tendencia aún continúa pero el recorrido a la baja de los tipos parece agotarse a medida que la recuperación vuelva a situar el objetivo de control de la inflación en el centro de las decisiones de los bancos centrales. Así se ha anunciado de forma más o menos fehaciente en numerosas declaraciones de sus representantes en los últimos días. Esta subida de tipos, en cualquier caso, no será drástica ni precipitada, dado que la recuperación puede no ser lineal en muchos países y en la medida en que el desempleo es aún muy elevado en muchos de ellos.
En lo que a los autónomos en España se refiere, las reducciones de tipos de interés de los últimos meses han reducido de forma significativa su carga financiera y si el cambio de tendencia en el precio del dinero se produce demasiado pronto, podría no ser la mejor noticia para la mejora de sus condiciones de financiación.
4. RESTRICCIONES FINANCIERAS DE LAS EMPRESAS Y AUTÓNOMOS
¿Hasta qué punto son relevantes las restricciones crediticias? Para responder a esta pregunta resulta útil realizar una estimación de estas restricciones financieras. Para ello, es necesario adoptar un criterio o definición de “restricción financiera”. A estos efectos, entendemos que una empresa se encuentra financieramente restringida cuando el crédito que demanda es superior al que las entidades financieras están dispuestas a concederle. Para estimar esta restricción, se realiza una estimación con un modelo de “desequilibrio” o “racionamiento” en el mercado del crédito, aplicado a una muestra de 300.000 empresas españolas de diverso tamaño, incluyendo autónomos y empresarios individuales.
Se diferencia entre el total de empresas y el colectivo de autónomos. Los resultados indican que, desde el desencadenamiento de la crisis en agosto de 2007, el porcentaje de empresas que afrontan restricciones financieras ha aumentado desde el 35% en junio de 2007 hasta el 55% en junio de 2009. En el caso de los autónomos, la evolución es más negativa, habiendo aumentado del 42% hasta el 64%. Eso sí, en el último trimestre analizado no se produce un empeoramiento significativo. Con estas cifras podemos estimar que en el momento actual de la crisis aproximadamente 3 de cada 5 autónomos cuentan con menos financiación crediticia que la que precisarían.
5. EVOLUCIÓN DEL ENDEUDAMIENTO EMPRESARIAL Y CONTRIBUCIÓN A LOS FLUJOS FINANCIEROS DE LA ECONOMÍA
Finalmente, cabe una reflexión sobre cómo hemos llegado a esta situación y qué perspectivas existen para mejorarla. En este sentido, la clave está en el endeudamiento, su corrección en paralelo al conjunto de la economía y la recuperación de una senda de equilibrio.
Como muestra el Gráfico 5, las empresas no financieras españolas han aumentado de forma considerable sus necesidades de financiación en los últimos años, con una contribución negativa al ahorro financiero de la economía muy significativa. En este sentido, el que no se conceda suficiente financiación hoy es, al menos en parte, consecuencia de un exceso de financiación en el pasado. Y esto es precisamente lo que se está corrigiendo. De este modo, entre 2007 y 2009, la necesidad de financiación de las empresas se redujo un 38%, pasando de -127.689 a -78.309 millones de euros.
En todo caso, será preciso que esta corrección venga acompañada de una recuperación de la confianza y la estabilidad en el sector bancario, una condición fundamental para poder recuperar el nexo entre financiación e inversión productiva e impulsar a un colectivo tan importante como el de los autónomos.
En definitiva, 2010 será un año determinante para lograr que la salida de la recesión y el estímulo fiscal se vean complementados por un impulso de la financiación crediticia.
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