"Somos la voz de los cubanos a los que no les dejan tener voz"
“Alcobendas se convierte hoy en el altavoz del exilio cubano que exige el fin de la dictadura castrista”. Con estas palabras abría el alcalde, Ignacio García de Vinuesa, un acto en favor de los derechos humanos, la libertad y la democracia en Cuba que tuvo lugar el martes 9 de marzo, en La Esfera. El acto, organizado por el Ayuntamiento tras la muerte de Orlando Zapata Tamayo en una cárcel cubana, después de 85 días en huelga de hambre, reunió a medio millar de personas en La Esfera; entre ellas, la presidenta regional, Esperanza Aguirre.
El momento más emotivo del acto fue, sin duda, cuando la voz de la madre de Orlando Zapata sonó grave en toda la sala. “Mi hijo se entregó por entero a una lucha pacífica por la libertad y la democracia del pueblo cubano. Seguiremos luchando frente al terror. Orlando no está muerto, vive en vuestros corazones”.
Tras un minuto de silencio, tomaron la palabra los participantes de este encuentro. María Paz Martínez Nieto, presidenta de ASOPAZCO, manifestó que “hoy lo políticamente correcto es hablar de paz. Sin embargo, la lucha por los derechos humanos en Cuba es una guerra larga y desigual, porque todas las víctimas pertenecen al mismo bando”. Martínez Nieto relató las historias de algunas de estas víctimas, comenzando por las de los dos jóvenes cubanos de veinte años de edad que murieron congelados en el tren de aterrizaje de un avión de Iberia al intentar llegar a España huyendo de la dictadura castrista: “José Manuel Arévalo y Alexis Hernández, que prefirieron la muerte a la dictadura. Ocurrió en julio de 1991, y el mundo guardó silencio...”.
Una gran cárcel
La representante de las Damas de Blanco en Madrid, Blanca Reyes, dijo traer “esta noche, desde Cuba, el saludo sincero y la gratitud de voces femeninas y de niños que hablan con dolor desde hace 7 años”. Se refería Blanca Reyes a la llamada Primavera negra de 2003, cuando 70 opositores políticos cubanos, periodistas y defensores de los derechos humanos fueron detenidos en una ola masiva de arrestos.
Durante la noche, todos los participantes coincidieron en denominar a Cuba como una gran cárcel donde se “maltrata por el simple hecho de soñar con la democracia, donde millones de personas están sometidas por una dictadura que les ha robado su libertad y su esperanza”.
El representante del Proyecto Varela en Madrid, Carlos Payá, pidió que “apoyen lo que estamos haciendo. Sólo queremos para los cubanos lo mismo que tienen los españoles y el resto de europeos”.’
La escritora cubana Zoé Valdés, cerró las intervenciones con un “acaben ya con Fidel. Llamadle por su nombre: asesino y dictador. Actos como el de esta noche es lo que siempre hemos estado pidiendo”.
Un rayo de esperanza
Ángel Expósito, director de ABC y conductor del acto, quiso finalizar las intervenciones con un mensaje de esperanza. “Habrá un antes y un después de la muerte de Orlando Zapata, y toda esta tristeza se convertirá en un rayo de esperanza”.
El alcalde, Ignacio García de Vinuesa, antes de cerrar el acto, se dirigió nuevamente a los asistentes, muchos de ellos miembros de la disidencia cubana, para ofrecer nuestra ciudad “como sede para que se os escuche. Espero que la pasividad se convierta en complicidad. Hace 20 años cayó el muro de Berlín; entre todos conseguiremos que el muro castrista caiga también”.
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