“Gracias a este programa, cualquier persona que deje su hogar o establecimiento por un tiempo determinado contará con la tranquilidad de que la Policía Municipal intervendrá en el caso de que se produzca algún tipo de incidencia en su comercio o vivienda, tales como la rotura de una tubería, un incendio, un robo, etc.”, ha explicado el concejal de Seguridad, Circulación y Recursos Humanos, Salomón Matías
Hasta el próximo 15 de septiembre la Policía Municipal de Alcorcón lleva a cabo el plan “Vacaciones Tranquilas” que cada año pone en marcha.
“Gracias a este programa, cualquier persona que deje su hogar o comercio por un tiempo determinado contará con la tranquilidad de que la Policía Municipal intervendrá en el caso de que se produzca algún tipo de incidencia en su comercio o vivienda, tales como la rotura de una tubería, un incendio, un robo, etc.”, ha explicado el concejal de Seguridad, Circulación y Recursos Humanos, Salomón Matías.
Los vecinos pueden optar por dos alternativas: entregar las llaves de su domicilio o comercio o sólo dar los datos para poder ser localizado en el caso de que se produzca alguna incidencia.
Según ha explicado el concejal, “los interesados deben de acudir a la Oficina de Atención al Ciudadano de la Policía Municipal donde les informarán del programa y que está ubicado en el Centro Unificado de Seguridad, en la calle Alfredo Nobel, 10”.
Para poder acceder al servicio los usuarios deberán rellenar un impreso con sus datos, que quedarán guardados en un sobre precintado que sólo se abrirá en caso de que ocurra alguna emergencia. “Las llaves serán custodiadas haciéndose uso de ellas únicamente en caso necesario, y registrándose
cualquier incidencia al respecto”, ha destacado el edil, quien también ha explicado que “este programa nace con la vocación de ofrecer un servicio a los vecinos de Alcorcón durante su período de vacaciones fuera de la localidad”.
Desde la Policía Municipal se ofrecen una serie de recomendaciones para evitar cualquier incidencia, por ejemplo: cerrar bien todas las puertas y ventanas; no informar a desconocidos de que se va a abandonar la vivienda; cortar todos los suministros de luz, gas, agua o dejar encomendado a algún familiar o persona de confianza que vacíe el buzón y suba y baje las persianas con una cierta periodicidad.