Domínguez ha anunciado la puesta en marcha, por parte del Servicio de Protección Animal, de los planes para prevención de Leishmania en perros y para la esterilización de perros y gatos
El diagnóstico de la Leishmania, que puede afectar a las personas, permite frenar su desarrollo y su capacidad de transmisiónLa esterilización de mascotas implica el control de la reproducción a la vez que reduce la agresividad de los animales
El concejal de Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, Jesús Domínguez, ha anunciado que “el Servicio Integral de Protección Animal pone en marcha a partir del mes de noviembre una campaña para la prevención de la Leishmania en perros y otra para la esterilización de perros y gatos, con lo que el Ayuntamiento sigue demostrando su fuerte compromiso con la protección animal y con la tenencia responsable de animales domésticos”.
La Campaña de Leishmania tiene por objeto el diagnóstico preventivo de esta enfermedad - que puede llegar a afectar a las personas - mediante analíticas, que suelen exigir que únicamente la toma de una muestra de sangre, que pongan en evidencia si el animal ha estado en contacto con el parásito y en qué grado, antes de que la enfermedad se desarrolle con sus síntomas característicos. De este modo es posible abordar un tratamiento que frene el desarrollo de la enfermedad y su capacidad de transmisión.
Es recomendable realizar entre una y dos veces al año el diagnóstico de Leishmaniosis en los perros, coincidiendo con las etapas posteriores a las del desarrollo del mosquito flebotomo, que actúa como vector del parásito, sobre todo si el animal por su edad o por enfermedades de carácter crónico presenta alternaciones del sistema inmunitario.
La esterilización es un aspecto más de la tenencia responsable de animales domésticos, al implicar el control de la reproducción de las mascotas de modo que nazcan aquellas con destino y propiedad definidos y estables.
La esterilización de mascotas impide en cualquier caso la aparición indiscriminada de camadas indeseadas y el conflicto derivado de su destino, tanto en animales que por su ubicación y desarrollo se encuentran en contacto con individuos propios o ajenos de distinto sexo, como en aquellos casos en que de forma esporádica pueda darse un “despiste” por parte del propietario del animal, evitando la tragedia del abandono, la eutanasia o la concentración de colonias de animales de carácter asilvestrado, no controlados sanitariamente, dentro de las zonas urbanas, como es el caso reiterado de las colonias de gatos.
Asimismo, y en muchos casos supone una reducción y reconducción del carácter agresivo de los animales, permitiendo una mejor convivencia y socialización de éstos tanto con sus propietarios como con otras personas o animales de su entorno. Además en aquellos animales no destinados a la reproducción constituye la mejor alternativa frente a los tratamientos anticonceptivos de carácter hormonal, ya que no presenta como en estos casos complicaciones por el desarrollo de enfermedades tumorales o desequilibrios por afección a otros sistemas como consecuencia de niveles hormonales difícilmente controlados.
Si bien la mayoría de los casos de esterilización constituye una intervención quirúrgica sin consecuencias, precisa del reconocimiento previo por parte de un profesional veterinario que indicará la adecuación de la intervención a las condiciones del animal o el tratamiento necesario anterior a la cirugía, por lo que se recomienda siempre la consulta al veterinario, indicando que se desea esterilizar al animal.
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