Lo mejor para proteger la fiesta es cuidar todo lo relacionado con ella, desde presentar los mejores carteles y ganaderías a los aficionados, hasta valorar todo lo que aporta desde un punto de vista social, cultural y económico. José Antonio Morante, Morante de
Altura de miras, anteposición del interés general frente al individual, y un debate sosegado, profundo y sincero. Esas son algunas de las claves a las que apeló Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de la Ciudad de Madrid, para “salvaguardar el arte de la tauromaquia”. Lo ha hecho durante la entrega de los trofeos taurinos de la feria de 2009 que, como ya es tradición, se entregan durante las fiestas de San Isidro. “Las embestidas contra lo taurino necesitarían el arrojo y la energía que genera la unidad, pues estéril es todo aquello que, por encima de cualquier otra consideración, no contribuya a salvaguardar el arte de la tauromaquia en todo lugar donde cuente con seguidores y aficionados”.
En ese propósito Madrid tiene un papel que jugar: ser un punto de encuentro “para todos aquellos que, desde una firme defensa y desde la fortaleza de nuestras convicciones, estamos dispuestos a demostrar con hechos la vigencia y aceptación de un arte que no puede ser interpretado desde otros ámbitos que, para bien o para mal, le son absolutamente ajenos”. “El mejor favor que podemos hacer –prosiguió– es cuidar todo lo relacionado con ella, desde esforzarnos por presentar los mejores carteles y ganaderías a los aficionados, hasta valorar en su justa medida todo lo que nos aporta desde un punto de vista social, cultural y económico”.
Ruiz-Gallardón reiteró al mundo del toro el compromiso de trabajar “para que nunca puedan dejar de decir: siempre nos quedará Madrid. Con esta frase, lejos de limitarnos a ser un refugio, manifestamos, una vez más, nuestra vocación por ser el catalizador de todos cuantos esfuerzos e iniciativas se desarrollen por preservar la fiesta de los toros”.
Triunfadores de 2009
Hoy la Ciudad de Madrid ha reconocido precisamente ese esfuerzo y afán de superación del mundo taurino al entregar los premios a los triunfadores de la feria del pasado año.
José Antonio Morante, Morante de
Miguel Ángel Delgado ha recibido el premio al Novillero Triunfador de
Gallardón concluyó el capítulo de los matadores con un recuerdo para otro de los más queridos por Madrid: Luis Francisco Esplá, “que si bien se despidió de Las Ventas en una corrida de otra feria, triunfó una vez más ante su afición el día del adiós, demostrando su dominio del toreo para encontrar la puerta grande en el momento de salir de su plaza”.
El trofeo a
Orgánico, de la ganadería albaceteña de Las Ramblas, ha sido reconocido con el premio al Toro más Bravo. “Bonito morlaco que dio toda una lección de raza y casta al embestir, y al que su matador, el colombiano Luis Bolivar, aún a costa de ser herido, supo cortar una oreja”.
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