La producción de vino podría verse reducida, aunque será de mejor calidad
Debido al buen tiempo y las altas temperaturas de todo el periodo estival, la vendimia volverá a adelantarse este año, igual que viene siendo habitual en los últimos años, ya que el calor ha provocado una maduración acelerada de la uva.
Los viticultores han empezado ya a recoger las uvas y las bodegas de la localidad, que normalmente comienzan la adquisición de uva a partir del 20 de septiembre, han abierto ya sus puertas.
Se cree que la falta de lluvia de este año afectará de forma significativa a la producción vinícola de Navalcarnero, ya que “las cepas hacen frente al calor y la sequía creciendo menos, por lo producen menos uvas”, explicaron los viticultores
No obstante, los bodegueros entienden que todavía es pronto para hacer un balance de la cosecha. “Hay que esperar a que se recoja toda la uva para poder valorar la producción de vino de este año, ya que se están dando maduraciones desiguales, dependiendo de la zona”.
Este año, salvo parcelas muy concretas, no se produjeron daños graves por heladas durante la brotación y se han dado las condiciones favorables al cuajado del fruto. Igualmente no se han producido incidencias de plagas y enfermedades destacables, por lo que el estado fitosanitario es bueno en general.
El problema más importante que se ha encontrado en la subzona de Navalcarnero son las pérdidas y daños en la vegetación producidas por vertebrados (este año, mayoritariamente conejos; aunque también estorninos, perdices, etc.), sobre todo en algunas variedades como el tempranillo y siempre en los momentos cercanos a la maduración de la uva.
En cualquier caso, aunque la cosecha disminuya, esto redundará en una mayor calidad de la uva. Según los bodegueros, “el calor y la sequía ofrecen la ventaja de una mayor calidad en el fruto, ya que a menor cantidad de uva madurada en la cepa, mayor concentración de azúcar, color y otras propiedades esenciales para determinar la calidad del vino”.
D.O. VINOS DE MADRID
Navalcarnero es, junto con Arganda y San Martín, una de las tres subzonas productoras del vino con denominación de origen ‘Madrid’.
La especial naturaleza de los caldos de Navalcarnero viene dada por las particulares condiciones de esta tierra, muy llana y cortada de norte a sur por el río Guadarrama, de veranos calurosos e inviernos fríos, que recoge una media de 3.000 horas de sol al año y sólo 300 litros de lluvia por metro cuadrado, aunque su suelo es uno de los que presenta una mejor retención de agua. Todo esto influye positivamente en la calidad de sus vinos.
La demanda de caldos de Navalcarnero es creciente, y no sólo en la región madrileña. Asequibles y cada vez más asentados son el exponente de que la región no sólo se dedica a los servicios y la tecnología punta, pues cada vez fomenta más la producción y distribución de sus vinos que hasta hace pocas décadas se producían tradicionalmente y se envasaban a granel.
Las bodegas de la localidad incorporan las últimas tecnologías. Las cooperativas que, hasta hace poco, se dedicaban fundamentalmente a comercializar vino a granel, se han colocado entre las más modernas de Madrid, y el vino embotellado que comercializan ha alcanzado un nivel de calidad reconocido internacionalmente. Además de su ya clásico rosado, desde hace unos años el tinto ha experimentado un gran avance, sobre todo los varietales en roble, que son vinos jóvenes de breve crianza en barrica. Y son especialmente recomendables los "garnachos sólidos del área".
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