
La enmienda introducida por el PP en el Senado a la reforma fiscal para rebajar las retenciones del IRPF a los autónomos desde el actual 21% al 19% el próximo año y al 18% en 2016, cuenta con el visto bueno de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos. Esto significa una reducción adicional a lo planteado en un principio, una reivindicación de este colectivo de autónomos que había reclamado tanto a Hacienda como a los distintos grupos parlamentarios para que se introdujese en la reforma fiscal.
Una vez que se apruebe esta medida se beneficiarán en torno al millón de trabajadores por cuenta propia, que dejarán de adelantar a la Agencia Tributaria en torno a los 600 euros anuales a lo largo del próximo ejercicio y unos 900 de media en 2016. Desde ATA consideran que esta medida es ideal para aliviar las "duras cargas fiscales que han soportado los autónomos durante estos años de crisis", sobre todo desde septiembre de 2012, cuando las retenciones en el IRPF aumentaron hasta el 21%.
Pese a ello existe una importante preocupación desde la organización presidida por Lorenzo Amor si finalmente los Presupuestos Generales del Estadosuprimen para el próximo ejercicio la medida establecida en 2009 que permitía a los autónomos con facturación por debajo de los cinco millones de euros y con menos de 25 trabajadores reducirse un 20% en sus rendimientos netos si conservaban el empleo o generaraban nuevos puestos.