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Por ÁNGELES ZÚÑIGA

fuente: Escritura Pública

El comercio electrónico (ecommerce) no para de crecer. Los expertos aseguran que en apenas quince años las compras en internet supondrán un tercio de las totales que se realizan, aunque todavía son muchos los usuarios que se muestran cautelosos a la hora de compartir información financiera en las redes. Pese a todo, la comodidad, la posibilidad de comparar precios desde casa y una oferta abierta a los establecimientos de todo el mundo hacen que las compras on line ganen adeptos sin cesar.

La pasada Navidad, uno de cada cinco españoles reconoció haber comprado algún regalo por internet y los últimos datos sobre consumo on line aseguran que el gasto medio a través de este canal alcanza ya los 1.300 euros anuales en nuestro país. Superados los primeros recelos, los compradores repiten y se suman a la tendencia global. En 2013, en España, el comercio electrónico facturó 14,4 millones de euros, según el European B2C E-commerce Report 2014, publicado por Ecommerce Europe, la asociación que representa a más de 25.000 compañías que venden productos y servicios on line.

De hecho, según este mismo estudio, España es el cuarto país europeo que más compra en la Red, solo superado por el Reino Unido, Alemania y Francia. Ante este boom, los expertos recomiendan precaución y seguir una serie de hábitos para evitar posibles fraudes o experiencias poco satisfactorias.

¿Qué clase de productos y servicios son los que más se compran?

 Según el Análisis del Consumo en España, una encuesta realizada conjuntamente por la consultora Nielsen y Cetelem, la división de cré- dito al consumo del Grupo BNP Paribas, el 53 por ciento de los compradores on line invierte en productos y servicios relacionados con el turismo: billetes de avión, tren, autobús, barco y alquiler de coches. Les siguen las compras de electrodomésticos y de productos tecnológicos, la moda, las telecomunicaciones y el deporte.

¿Se puede comprar cualquier cosa en la Red?

No todo lo que se nos ocurra se puede comprar por internet, aunque la oferta es cada vez mayor y muy pocos productos se escapan a las ventajas de esta forma de venta. Evidentemente no se pueden comprar productos ilegales, falsificaciones y medicamentos que no estén autorizados en Espa- ña, aunque en ocasiones se pueda acceder a ellos con facilidad. El consumidor debe saber que está incumpliendo la ley y que puede incurrir en un delito. Lo mismo ocurre con determinados productos financieros que no gozan de la protección suficiente en nuestro país o que están radicados en paraísos fiscales. Además, aún hay muchos contratos que no pueden celebrarse de manera virtual como es el caso de la compraventa de bienes inmuebles y creación de derechos sobre ellos, los contratos que supongan la intervención de tribunales, autoridades públicas, notarios o registradores, los contratos de crédito y caución y los que regulan relaciones familiares y sucesiones, por ejemplo. Compras más seguras en internet

¿Se recomienda un límite de gasto?

Evidentemente las compras son un asunto personal, si bien es cierto que internet es una buena plataforma para pequeñas inversiones o productos cotidianos. Los expertos recomiendan comprobar toda la información disponible respecto al vendedor, sus garantías, su reputación y luego que cada uno asuma sus responsabilidades.

¿Cuáles son las desventajas de las compras on line?

 En realidad, realizar compras a través de dispositivos digitales no tiene más ventajas o desventajas que acudir a una tienda física, pero sí es una experiencia distinta. Por ejemplo, en estas compras el usuario pierde la posibilidad de probar directamente el producto y ver si es realmente lo que buscaba. También hay que tener en cuenta que todavía muchas personas se muestran reticentes a mostrar sus datos personales y bancarios en plataformas de las que desconoce el funcionamiento, y que no pocos consumidores prefieren invertir su tiempo en comprobar de manera personal qué es aquello que van a comprar, antes que pagar gastos de envío y esperar la llegada de la mercancía. Por eso, cuando uno decide comprar por internet debe tener muy claro cómo funciona el proceso y qué es lo que se pierde de una experiencia de compra tradicional.

Internet1¿Cuáles son los medios de pago más seguros?

El medio de pago más utilizado para este tipo de compras sigue siendo la tarjeta de crédito o de débito, seguido de PayPal (una cuenta de pago independiente que evita compartir la información financiera en cada operación), el pago contra reembolso, las tarjetas de prepago y, por último, las transferencias bancarias. De hecho, cada establecimiento suele marcar sus condiciones de cobro y no todos ofrecen las mismas posibilidades. Cada usuario debe analizar primero qué es lo que más le conviene y le aporta mayor confianza aunque, según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas, más de la mitad de los compradores españoles considera sentirse inseguro a la hora de introducir los datos de su tarjeta bancaria en la Red.

¿Hay algún impuesto o tasa que hay que tener en cuenta?

Muchas veces el consumidor no es consciente de que está comprando en una tienda domiciliada fuera de la Unión Europea y la factura se puede incrementar a la hora de recoger el producto. De hecho, según la legislación actual, cuando la mercancía supera los 22 euros, el comprador deberá hacer frente a los gastos de aduana, cuya tasa varía en función del producto, y a los que hay que sumar el IVA y los gastos de gestión. En la web de la Agencia Tributaria (www.agenciatributaria.es) se puede consultar toda esta información para no llevarse sorpresas desagradables.

¿Qué recomendaciones debo seguir?

A la hora de comprar, los usuarios siempre quieren saber si están o no en una web fiable, de la misma manera que en las compras tradicionales queremos saber si estamos en un establecimiento de calidad y competitivo. La nueva Ley de Consumidores y Usuarios, que entró en vigor el pasado mes de junio exige que los sitios de comercio web indiquen de modo claro y legible, desde el comienzo de la compra, cuáles son las modalidades de pago que se aceptan y si hay alguna restricción. Por eso, para comprar con la mayor tranquilidad posible, los expertos recomiendan comprar en una página que nos resulte conocida. En muchas de ellas, junto a la dirección url aparece un candado que nos indica que se trata de una web segura y que utiliza un certificado digital para cifrar los datos de la transacción.

 ¿Cuáles son los delitos más habituales?

Uno de los delitos más habituales en las transacciones on line es el phising, que consiste en la suplantación de datos bancarios en la red. Además, los compradores pueden ser víctimas de otros timos y estafas como recibir mercancía equivocada o no recibirla; que esté en mal estado o simplemente dar con páginas fantasmas que no venden nada y lo que hacen es quedarse con nuestros datos personales y bancarios para usos delictivos.

 ¿Dónde puedo acudir si soy víctima de un fraude?

 Ante cualquier sospecha, lo primero que hay que hacer es acudir a su entidad financiera donde le explicarán cómo pueden ayudarle. Además, si necesita poner una denuncia, puede acudir al Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil o la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional.

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