
El candidato socialista a la alcaldía anuncia la mayor y más profunda reforma desde su creación del Servicio de Estacionamiento Regulado, en relación a los autónomos.
“Aparcar en zona azul o verde nunca más volverá a ser un problema para los autónomos en Madrid, ni un freno al desarrollo de su actividad profesional”, ha asegurado hoy el candidato socialista a la Alcaldía de Madrid, Antonio Miguel Carmona. Tras una reunión con representantes de UPTA y ATA, principales organizaciones de trabajadores autónomos, ha planteado, haciéndose eco sus demandas, una profunda reforma con soluciones reales para los problemas que los autónomos tienen en relación al denominado Servicio de Estacionamiento Regulado en Madrid.
Desde su origen, el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) establecido en la ciudad de Madrid ha causado innumerables dificultades a los trabajadores autónomos que ejercen de forma habitual o tienen establecimiento abierto en el municipio, pero cuyo domicilio personal se encuentra en otro distrito o localidad. Y aunque se definió un SER específico para este colectivo, lo cierto es que su funcionamiento es aún muy deficitario con respecto a las necesidades reales de los afectados.
Por este motivo, Antonio Miguel Carmona ha anunciado, si es elegido alcalde de Madrid, “la mayor y más profunda” reforma del SER, en relación con los autónomos, desde la creación del mismo. Y durante la rueda de prensa ofrecida junto con Sebastián Reina, representante de UPTA, y Elena Melgar por parte de ATA, ha planteado cuatro soluciones reales para cuatro problemas reales. Medidas muy bien recibidas por estas organizaciones, cuyos responsables insistían en que “es necesario que se facilite este tipo de cuestiones a los autónomos” ya que “cuando se habla de economía y de consolidación no se puede olvidar a los autónomos”.
Así, la primera de estas soluciones consiste en ampliar de cinco a ocho horas el tiempo máximo de estacionamiento al que tienen derecho profesionales y autónomos con su tarjeta anual. Son muchos los profesionales, especialmente de servicios (electricistas, fontaneros, carpinteros, construcción, instaladores, etcétera), cuyas jornadas de trabajo alcanzan, si no las superan, las 8 horas, y actualmente se ven obligados cada día a pagar varias horas de tarifa de SER a precio normal para poder desempeñar su trabajo. Algo que hay que corregir, subrayaba Carmona.
Del mismo modo, el responsable socialista plantea dar acceso al SER a aquellos autónomos que desarrollen su actividad en Madrid, aunque ellos personalmente residan fuera de Madrid, para poder acceder a la tarifa especial. Actualmente, los autónomos que viven fuera de la ciudad no pueden acogerse a esta tarifa aunque desarrollen su actividad total o parcialmente en Madrid, con la única excepción de aquellos que cuenten con los denominados vehículos comerciales e industriales (furgones o mixtos adaptables). Sin embargo, es importante tener en cuenta que la gran mayoría de los autónomos no necesitan específicamente para su actividad un vehículo industrial, sino un turismo particular, como es el caso de profesionales o agentes comerciales, pero también de muchos establecimientos comerciales o de hostelería que, debido a su escasa dimensión no justifican un furgón, pero tienen todo el derecho a ejercer su actividad.
Carmona también propone ampliar de tres a cinco el número de plazas para pequeños talleres que dan servicio de proximidad, puesto que la limitación actual a tres vehículos afecta particularmente a los talleres de menor dimensión y que cuentan con menor espacio propio, que son los específicos de trabajadores autónomos y que dan un servicio de cercanía a sus clientes de gran importancia.
Finalmente, el candidato socialista al Ayuntamiento de Madrid aboga por facilitar el acceso de los autónomos a las Áreas de Prioridad Residencial para el desarrollo de su actividad profesional, ya que las actuales restricciones de acceso a estos espacios dificultan notablemente las gestiones de los autónomos que deben ejercer sus funciones para clientes en la ciudad, principalmente porque cuando un residente de una de estas zonas necesita los servicios de un autónomo, debe pedir una autorización para permitir el acceso al barrio del mismo, con un máximo de 10 al año (o más tras la presentación de los correspondientes justificantes del servicios). Y no hay que olvidar que muchas visitas son simplemente a efectos de presupuesto o visitas esporádicas de valoración, que no se transforman posteriormente en un trabajo efectivo con su consiguiente albarán o factura.
“A los autónomos hay que apoyarlos, no ponerles trabas desde la administración y, desde luego, no obligarles a tener que pagar por trabajar”, asegura el candidato socialista a la Alcaldía de la capital, para quien “la movilidad y la facilidad de aparcamiento profesional y empresarial es un requisito fundamental para favorecer la economía y los negocios en nuestra ciudad”, ha afirmado Antonio Miguel Carmona.
Apoyo de la Administración, continuaba Carmona, que también pasa por otorgar de forma rápida las licencias de actividad, reducir las sanciones que el actual Ayuntamiento ha convertido en confiscatorias y reducir los impuestos a los trabajadores por cuenta propia, finalizaba.