En menos de un año, el magnate chino Wang Jianlin ha comprado el emblemático edificio de Plaza de España para hacer un hotel y un centro comercial, se ha hecho con el 20% del Atlético de Madrid y está planeando construir un gran complejo de ocio y viviendas en Campamento. Este afán emprendedor es uno de los rasgos fundamentales de la comunidad china, que en Madrid no ha parado de intensificar su actividad comercial en los últimos años y que ha sabido diversificar sus negocios. De esta forma, el número de autónomos chinos ha crecido un 74% en la región desde 2008 a 2014, según los datos publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. En 2014, en la Comunidad de Madrid había un total de 11.374 autónomos chinos, 4.843 más que en el año 2008, cuando la cifra era de 6.531.
Este dato contrasta con la cifra total de autónomos en la región en el mismo periodo, que indica que el número de trabajadores en este régimen ha decrecido un 3,5%, al pasar de las 382.631 personas en 2008 a las 369.052 en 2014. Es una comunidad muy emprendedora que está haciendo grandes esfuerzos por abrirse Su actividad en la región ha estado basada tradicionalmente en los restaurantes de comida china, los clásicos bazares donde podemos encontrar todo tipo de artículos y las pequeñas tiendas de alimentación. Sin embargo, en los últimos tiempos han cambiado de estrategia y han apostado por todo tipo de negocios como bares de tapas, tiendas de fotografía, de ropa de gama alta, asadores de pollos, inmobiliarias, peluquerías, lavanderías, fruterías, perfumerías, supermercados, parafarmacias o establecimientos con productos gourmet. "Es una comunidad muy emprendedora que está haciendo grandes esfuerzos por abrirse.
Han aprovechado el momento de la crisis para detectar los nichos de mercado que se han quedado vacíos", asegura Guillermo Guerrero, responsable de inmigración de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos-ATA. "Gran parte de su éxito se basa en que han adoptado un modelo de negocio más parecido al español. Un claro ejemplo son los bares de tapas tradicionales, donde han sabido mantener la esencia de la gastronomía nacional", añade. Sengli Chen Pen, presidente de la Asociación de Comerciantes y Empresarios Chinos en España, da otra de las claves del porqué la comunidad asiática ha decidido lanzarse a poner otros tipos de negocios: "Los nuevos emprendedores chinos son de origen español, han crecido aquí y están más integrados que sus padres". "También cuentan con el apoyo de los bancos, que saben que los chinos son muy fiables, dan menos problemas y tienen una cultura del cumplimiento que siguen a rajatabla.
Un chino paga su deuda aunque haya ido mal el negocio", agrega Chen, que lleva 25 años en nuestro país. Siguen manteniendo las tiendas de cercanía para que puedas ir a comprar el pan o una lata de Coca-Cola Los negocios chinos están repartidos por toda la región e incluso se han implantado en el ámbito rural. "En los pueblos de la sierra tienen cada vez más comercios", desvela Guerrero, que destaca su presencia en grandes áreas comerciales, como ocurre en San Sebastián de los Reyes, cerca del centro comercial Plaza Norte 2.
En Madrid capital, donde ya existe un negocio chino de moda hasta en el exclusivo barrio de Salamanca, destaca el gran número de locales que existen especialmente en Usera, Carabanchel, Moncloa y Plaza de España. "Otro acierto es que siguen manteniendo las tiendas de cercanía para que puedas ir a comprar el pan o una lata de Coca-Cola cualquier día y a cualquier hora", señala el responsable de inmigración de ATA. El perfil del emprendedor chino también ha sufrido una pequeña metamorfosis en los últimos tiempos: "Antes los chinos venían a España a trabajar para poder montar luego su propio negocio. Ahora llegan con una gran formación y vienen a invertir en nuevos negocios", concluye.