La formación bonificada es otro (de tantos) derechos laborales del que hasta ahora han sido privados los autónomos. Sin embargo, parece que la cosa puede cambiar en las próximas semanas con la la reforma del sistema de formación, en el cual se incluye la posibilidad de que los trabajadores autónomos accedan al “derecho individual a la formación”.
Pero este acceso a la formación no será completamente gratuito. El nuevo borrador de formación profesional para el empleo, elaborado por el Gobierno y entregado la pasada semana a los agentes sociales, sugiere que el colectivo de trabajadores autónomos cotice por formación, “al objeto de garantizar la universalidad y el sostenimiento del sistema”.
De esta manera, la medida pretende dar respuesta a una vieja reivindicación de las distintas organizaciones de autónomos, que en su momento propusieron establecer una cotización parecida a la que soportan los trabajadores asalariados, que se sitúa en el 0,1%.
De hecho, hace ya un par de años que en este mismo blog hicimos un llamamiento reclamando una nueva ley de formación bonificada para los autónomos, en el que, de hecho, hacíamos varias propuesta, entre las que destacan la de incrementar la cuota de autónomos en uno o dos euros al mes en concepto de cotización para formación. Supone subir los tipos de cotización entre el 0,1% y el 0,2%, y abrir la gestión de la formación bonificada para autónomos a la empresa privada en régimen de concurrencia competitiva.