Hoy en día, la formación para los autónomos es un lujo que cada cual tiene que asumir por su propia cuenta y riesgo. Ha llegado una nueva normativa al espacio legal español, que pretende asimilar la formación de los autónomos a la de los trabajadores por cuenta ajena. En la actualidad, los autónomos no cotizan a la Seguridad Social por formación, por lo que están excluidos del sistema general de la formación continua de la Fundación Tripartita, los cursos bonificados a los que pueden optar todos los trabajadores asalariados.
La única formación bonificada a su alcance es la que imparten las asociaciones de autónomos en el marco de la llamada “formación de oferta”, a la que sólo pueden optar las asociaciones empresariales y los sindicatos. Ahora, con la reforma del sistema de formación, se establece una modificación en el artículo 3 en la que establece que “el ejercicio del derecho individual a la formación y la garantía de igualdad en el acceso de los trabajadores, las empresas y los autónomos a una formación vinculada a las necesidades del mercado de trabajo”, cuando en el texto anterior no había referencia a los empleados por cuenta propia.