El 86 por ciento de los trabajadores autónomos de Castilla y León (el 91,6% en Salamanca) cotiza a la Seguridad Social por la base mínima y solo el 0,9 por ciento lo hace por la máxima. Se trata de unos porcentajes que no reflejan los ingresos reales de una buena parte de este colectivo ya que la base mínima equivale a ganar 884 euros mensuales o 10.880 euros al año. Estos datos están relacionados con las pensiones puesto que una baja aportación económica durante la vida laboral trae consigo una prestación por jubilación un 44 por ciento inferior a la del régimen general de los asalariados. Una situación que ha motivado que el Gobierno haya vuelto a insistir en la necesidad de que los trabajadores por cuenta propia adecuen las cuotas a la Seguridad Social a los ingresos reales, algo por lo que también abogan las organizaciones de profesionales como la Federación de Autónomos ATA.
Los autónomos que son personas físicas pueden elegir libremente la base de cotización y la tónica general, también a nivel nacional (83,3 por ciento), es que la gran mayoría pague por la base mínima pese a que no guarda relación con los rendimientos obtenidos. Un cambio en las cotizaciones provocaría una mejora de las arcas de la Seguridad Social pero también facilitaría que la financiación de las pensiones por parte de los autónomos.
La cuantía de una pensión media del Régimen General en Castilla y León alcanza los 1.192 euros mientras que la de un trabajador autónomo se sitúa en los 668 euros. Es decir, 524 euros menos. Y la reducción de esa brecha pasa por que los afiliados por cuenta propia adecuen las cotizaciones sociales a los rendimientos obtenidos. Si los autónomos pagaran por lo que realmente ganan en la actualidad, tres de cada cuatro deberían cotizar más, a la vista de los datos cruzados con la Agencia Tributaria. El cálculo es más complejo para aquellos que declaran por el sistema de módulos.
La presidenta regional de ATA recuerda que el sistema de pensiones es solidario, por lo que "tanto cotizas, tanto cobras al final" y apoya la reforma del sistema de cotización de los autónomos de este Gobierno del PP, al igual que lo hizo el anterior del PSOE, para pagar en función de los rendimientos netos. De esta forma, habría un régimen más justo y el RETA podría pagar el cien por cien de las pensiones de los autónomos, sin necesidad de que el Estado complete esas prestaciones. Bien es cierto, que el desequilibrio de las cuentas llegó a partir de 2008 cuando los trabajadores agrarios por cuenta propia quedaron integrados en la de los autónomos.