Cada autónomo puede tener diferentes “problemas” a nivel tanto profesional como particular, ya que en todo momento hablamos de la persona, y aquí sí que hay muchos puntos que pueden ser diferentes en cada uno de ellos. He aquí algunos de ellos:
- ¿Tienes grandes ideas pero no te están llevando a los resultados que esperabas?
- ¿Trabajas muchas horas y no se ve reflejado en más clientes o más ingresos?
- ¿La incertidumbre te bloquea a la hora de emprender nuevas acciones?
- ¿Hasta cuándo vas seguir haciendo las cosas tú solo?
- ¿Qué recomendaciones generales se pueden dar para resolverlos?
- Todo proceso de coaching debe de tener una meta u objetivo a lograr como resultado del proceso y estar alineado con ese objetivo y con su visión, misión y valores de tu negocio.
- Analizarse a uno mismo desde un punto de vista objetivo. Por ejemplo, debemos estudiar qué comportamientos o situaciones nos someten a situaciones de estrés, en qué ocasiones nos sentimos incómodos, qué nos frena o nos impide tomar decisiones.
- Utiliza tus puntos fuertes a tu favor: cuando se refiere a presupuestos y plazos ajustados, que utilicen las capacidades y cualidades que crean que serán más beneficiosas para el proyecto, y que se aprovechen de sus puntos fuertes. Hacerlo simple y evitar complicarse en procesos laboriosos. Una de las cosas que más tiempo consumen es intentar buscar nuevas y pioneras soluciones, ahórratelo para proyectos bien pagados.
- Aprender a gestionar tu tiempo, para sacarle mayor rentabilidad. Gestionar tu tiempo adecuadamente puede tener un gran impacto en tu productividad y tu calidad de vida. No se trata de trabajar más horas de las necesarias, sino de sacar el máximo partido al tiempo de que dispones.
- Concederse 5 minutos antes de empezar a trabajar y otros 5 al salir para meditar acerca de tu día, lo que se hizo bien, lo que se puede mejorar y lo que se puede hacer mejor, esto permitirá una mayor concentración y obtener mejores resultados.
Los nuevos sistemas de organización de la producción han dado lugar al incremento del trabajo en régimen de autonomía en los últimos años y a nuevas formas de trabajo autónomo. En este contexto los autónomos precisan de herramientas de gestión específicas que les permitan la simplificación de tareas especializadas para las que no disponen de la formación precisa.
El trabajo autónomo se muestra como una realidad creciente que cada vez adquiere mayor importancia en el mercado laboral, viéndose fortalecido por factores como la formación. Para solucionar las carencias y limitaciones actuales de los trabajadores autónomos para gestionar su propio proyecto, se requiere conocer las diferentes técnicas de gestión y disponer de sus propios instrumentos internos para su desarrollo. De ahí que el coaching sea una ayuda fundamental para todos los autónomos.
Las pequeñas empresas y los autónomos son el motor de nuestra economía, por ello el coaching no es sólo para grandes empresas y ejecutivos, sino también para todos los autónomos y microempresas que quieran llegar a conseguir resultados excelentes.