
En negativo desde julio de 2014, es un reflejo de la atonía en el consumo que se vive en la sociedad española
La tasa de variación anual del IPC en marzo ha sido del -0’7, cuatro décimas por encima del IPC de febrero. Esto supondría para la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) la confirmación de que todavía estamos pasando una situación efectiva de deflación debido a la escasa actividad de la economía. El IPC modera su caída ligado a la subida de los precios de los carburantes. “Puede que las perspectivas durante este año cambien y que se entre en una etapa de recuperación de los precios, aunque de forma moderada, y con ello también mejore algo la capacidad adquisitiva perdida”, explica el secretario general de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, Sebastián Reyna.
A pesar de la mejora, los datos responden a la atonía del consumo y de la demanda interna y a la escasa capacidad de consumo de las familias españolas. Es por esta razón que esta Organización pide que se tomen medidas inmediatas que impulsen el consumo “para evitar que la deflación nos acompañe durante 2015”, asegura Reyna.
Es necesario que el Gobierno impulse ya la capacidad de acceso al crédito de empresas y particulares, “así como las medidas que tengan por finalidad la mejora de las rentas medias del trabajo y la actividad económica”, concluye Reyna.