El Instituto de Crédito Oficial (ICO) pone a disposición de los empresarios y trabajadores por cuenta propia una serie de líneas para conseguir financiación, que unos casos puede ser útiles para afrontar proyectos de inversión o para afrontar las necesidades de liquidez. Esta entidad pública actúa de manera conjunta con otras entidades de crédito. Esto supone que el ICO aporta los fondos mientras que el resto se ocupan de la tramitación, estudio y aprobaciones. Te presentamos a continuación las cinco líneas ICO para autónomos y pymes. Esta financiación está pensada para autónomos y empresas que tengan intención de realizar inversiones en el territorio español o que precisen de liquidez para hacer frente a sus necesidades más inmediatas. También la pueden pedir comunidades de propietarios y particulares para la rehabilitación de viviendas. El importe máximo por cliente es de 12,5 millones, que puede ser en una o varias operaciones. Las inversiones a realizar pueden ser activos fijos productivos nuevos o usados, vehículos turismos o adquisición de empresas. El tipo de interés será fijo o variable, más el margen que establezca la Entidad de Crédito según el plazo de amortización.
Esta línea de financiación tiene como beneficiarios a trabajadores por cuenta propia y empresas nacionales o mixtas en donde predomine el capital español. Además deben contar con el aval de una Sociedad de Garantía Recíproca o SAECA. Está pensada para las compañías españolas que emitan pagarés en el mercado primario y bonos reconocidos a cotización en mercados organizados o en sistemas multilaterales de negociación en España.
Se orienta sobre todo a las pequeñas y medianas empresas (pymes) con capacidad innovadora y que reúnan las condiciones exigidas por la Dirección General de Innovación y Competitividad del Ministerio de Economía y Competitividad, haciendo inversiones productivas en España.