UPyD, con Adán Fernández a la cabeza, recoge en su programa electoral una deducción en el tramo autonómico del IRPF para el fomento del emprendimiento, por inversión en empresas de nueva creación. También el líder asturiano de Ciudadanos, Nicanor García, habló de rebajas de tres puntos en el IRPF, desgravaciones fiscales en los primeros años de actividad, cuotas a la Seguridad Social progresivas en función de los beneficios obtenidos, ayudas para la contratación indefinida de trabajadores y una ley para garantizar la segunda oportunidad. Emilio León, candidato de Podemos, evitó posicionarse sobre la subida o bajada de impuestos. «Lo que piden los ciudadanos es que se dé un buen uso del dinero recaudado», contestó.
Las seis formaciones que ayer participaron en el debate organizado en Oviedo coincidieron en la necesidad de que los autónomos tengan presencia en la mesa de concertación del Principado, junto a la Federación Asturiana de Empresarios (Fade) y los sindicatos. Un «espacio propio en el diálogo social» que ha venido reivindicando históricamente AFAS y que ayer volvía a reclamar su presidente, Héctor Jareño, quien también planteó a los representantes políticos otra serie de demandas como la lucha contra el fraude fiscal, la economía sumergida y la competencia desleal por parte de las grandes empresas, así como medidas efectivas contra la morosidad por parte de la administración pública. Cuestiones, todas ellas, a las que los dirigentes políticos se comprometieron, aunque con diferentes discursos.
Así, en relación con las medidas a adoptar para preservar el comercio tradicional frente a la amenaza que suponen las grandes superficies, el PSOE exigirá que la calificación de zonas de influencia turística sea «opcional», y que se limiten al máximo las aperturas de negocios en jornadas festivas, «que aportan poco y suponen una desventaja para el pequeño comercio». Fernández Ardura avanzó incluso que el PSOE tratará de evitar que la empresa Forum Sport abra una tienda en el teatro Arango, en Gijón, por el «daño» que puede ocasionar en el comercio local. Por contra, la popular Susana López Ares aplaudió la flexibilidad en los horarios para que el turismo tenga un peso más importante en la economía asturiana. «Los turistas no se pueden encontrar una ciudad con las persianas bajadas», sentenció. Emilio León, por su parte, propuso la creación de mesas de diálogo para tratar estas cuestiones ya que, argumenta, «los horarios no los pueden imponer ni Ikea ni Carrefour».