Entre las medidas del Gobierno de Mariano Rajoy dirigidas a los autónomos, la subida del IVA al 21%, desde el tipo reducido del que gozaban, ha sido la más perjudicial, una losa que ha enterrado a muchos de ellos durante esta crisis, más cuando el PP en su campaña de 2011 aseguró que subir el IVA era darle un rejón tanto a autónomos como a las familias. Una promesa incumplida que ha sido duramente criticada por algunas asociaciones de trabajadores por cuenta propia.
"Las medidas más negativas (del Gobierno) han sido las de carácter tributario", ha asegurado Sebastián Reyna, secretario general de UPTA. "El mayor efecto lo ha tenido la subida de los tipos del IVA, en especial la desaparición del tipo reducido tan importante para muchos autónomos, y el incremento general hasta el 21%", ha indicado. "También en estos años hemos sufrido un tipo de retención en el 21% hasta hace unos meses que ha afectado a la liquidez de los autónomos y ha reducido sus rentas disponibles de manera sustancial", ha afirmado Reyna.
Preguntado sobre las medidas beneficiosas del Ejecutivo, Reyna ha indicado que "casi todas las medidas adoptadas en esta etapa han tenido más relación con la puesta en marcha de nuevas actividades que con relación al mantenimiento de las ya existentes". "Sin duda la aplicación de una tarifa plana para el pago de la Seguridad Social ha sido la de mayor trascendencia, pero sólo beneficia a los nuevos autónomos no a los que ya venían ejerciendo la actividad", ha matizado.
"Otras medidas, como la inembargabilidad parcial de la vivienda habitual o el cambio en el sistema de pago del IVA han tenido muy poco resultado porque las medidas han sido mal resueltas en su definición legal", ha destacado. "Sin duda la de mayor importancia ha sido el Plan de Pago a los Proveedores que permitió recuperar liquidez y frenar la caída de muchos negocios", ha comentado Reyna.
Sobre si el emprendimiento se ha convertido en una alternativa para salir de la crisis, el secretario general de UPTA ha señalado que es una "faceta muy importante para la vida económica" en cualquier país. No obstante, ha subrayado que "en sí mismo no es la solución a los problemas". En este sentido, ha subrayado que "tanto la economía pública como la privada de las grandes empresas funcione, de lo contrario el emprendedor tiene poco espacio de acción". "No se puede hacer recaer en el sector más débil del empresariado demasiada responsabilidad que no está en condiciones de asumir", ha apuntado.
En cuanto a un posible ascenso de los falsos autónomos en España, Reyna ha apuntado que la crisis ha traído consigo un empeoramiento de las condiciones generales del trabajo. "Se ha notiado en una mayor presencia de autónomos que, a través de una relación mercantil están ocupando trabajos que habitualmente se venían realizando a través de una relación laboral, es decir falsos autónomos", ha admitido.
"Sin embargo no se puede considerar tan general este fenómeno, como se viene diciendo, buena prueba de ello es que el mayor crecimiento de autónomos en este periodo se da más en el comercio y la hostelería, sectores en la que la presencia de falsos autónomos es muy reducida. Aunque hay una mayor dependencia de los autónomos de otras empresas, este hecho no significa necesariamente que la relación pueda considerarse como un fraude laboral", ha afirmado.