Las medidas que permitirían consolidar la actividad del autónomo están dirigidas a adecuar las cotizaciones basándose en los ingresos cada tres meses y a abonar el pago de las cotizaciones con frecuencia trimestral en lugar de mensual, ya que serían "un gran primer paso hacia la necesaria progresividad del RETA". Además, la organización apuesta por crear un buzón de denuncias anónimas para señalar casos de fraude fiscal y competencia desleal.
En este sentido, la propuesta de ATA es que este buzón funcione conjuntamente con otro para denunciar la morosidad y dependa de la Agencia Tributaria. La organización quiere también que haya un cuerpo de Inspección de Hacienda dedicado a combatir la morosidad y a establecer un recargo innegociable del 20 % sobre las facturas impagadas al fin del plazo legal (60 días para el sector privado y 30 para la Administración Pública).
Asimismo, el documento difundido por ATA incluye medidas para la "no discriminación" de los autónomos, que se centran en la protección social y el acceso a la financiación.
Destaca la propuesta de extender la prestación de 426 euros durante seis meses para los trabajadores por cuenta propia que hayan agotado su prestación por cese de actividad.
Además, ATA insiste en reclamar la inclusión de los créditos públicos en los mecanismos de segunda oportunidad, que plantean quitas en los créditos privados.
En su opinión, los créditos públicos puedan someterse a acuerdos de refinanciación y quitas que afecten sólo a los intereses de demora y recargos ejecutivos, salvaguardando el principal de la deuda.
En el ámbito de la financiación, la organización reclama dar más protagonismo a las Sociedades de Garantía Recíproca y establecer seguros por cese de actividad asociados a los créditos que establezcan un periodo de mora hasta que los autónomos puedan hacer frente a los pagos.
Por último, ATA exige la inclusión de las organizaciones de autónomos más representativas en los foros de negociación, ya que en palabras de su presidente "el diálogo social no puede seguir siendo un monopolio de siglas".
"La mejor política de autónomos es que se nos dé voz propia y participación en el diseño de la misma", asevera Amor.