El número de autónomos en Castilla y León se incrementó en el primer semestre del año en 1.144, con 580 más en el último mes de junio, y un incremento anual de 712 trabajadores. Además, en Castilla y León los autónomos representan, en el segundo trimestre de 2015, el 21,7 % del total de los ocupados, con 203.822 trabajadores, frente al 17,8 % de media a nivel nacional. Estos indicadores muestran el peso que este colectivo supone para el conjunto de la economía la Comunidad.
En este sentido, la Junta, a través de un comunicado, recuerda que está desarrollando medidas para que las empresas en la Comunidad crezcan en número en fuerza y en competitividad. También, está dirigiendo políticas económicas y de empleo parar generar un entorno atractivo y amable para el autónomo, para el emprendedor, que facilite cada proyecto de inversión y de creación de empleo. Así, la Junta aprobó la Ley de Estímulo a la Creación de Empresas con el fin de impulsar el desarrollo de políticas de creación de empresas y el fomento de la creatividad empresarial. Para su desarrollo, el Gobierno autonómico aprobó el Plan de Apoyo a la Creación de Empresas, a través del cual se pretende fomentar el espíritu emprendedor, la formación de emprendedores, la racionalización y simplificación administrativa y, por último, el apoyo a la puesta en marcha, desarrollo y consolidación de los negocios.
Este Plan diseñado para la creación de nuevas empresas se incorporó al conjunto de políticas públicas destinadas al mantenimiento y la generación de nueva actividad económica y empleo, entre las que se encuentran, además, la Estrategia Integrada de Empleo, Formación Profesional, Prevención de Riesgos Laborales e Igualdad en el Trabajo (2012-2015), y el III Acuerdo Marco para la Competitividad e Innovación Industrial (2014-2020). Sin embargo, el autoempleo se sitúa como factor de primer orden para el desarrollo económico por su capacidad de resistencia y porque la mayor parte del empleo y riqueza generados requiere de un esfuerzo constante por emprender.