La norma publicada en el BOE fija la tarifa plana para autónomos en 50 euros mensuales durante los primeros seis meses para aquellos trabajadores por cuenta propia que opten por cotizar por la base mínima que les corresponda. Esta cuota sólo se aplicará a quienes no hayan estado dados de alta como autónomos en los 5 años anteriores.
Los autónomos que prefieran cotizar con una base superior contarán con una bonificación del 80% de la cuota en los primeros seis meses. Independientemente de la base de cotización elegida y pasado ese período inicial, la cuota por contingencias comunes se reducirá a la mitad en el medio año siguiente, para rebajarse en un 30% en el posterior período de seis meses.
Si el trabajador es menor de 30 años (35 años en el caso de las mujeres), contará con una bonificación adicional del 30% en esos 12 meses que siguen al final de la tarifa plana. Esos 50 euros mensuales se extenderán por un plazo de 12 meses en el caso de personas con discapacidad y víctimas del terrorismo y de violencia de género.
Por último, la nueva normativa extiende, con independencia de la edad del solicitante, la posibilidad de capitalizar hasta el 100% de la prestación por desempleo para facilitar la inversión y los gastos iniciales de la apertura de un negocio.