Para facilitar la incorporación de nuevos socios a la economía social, la nueva ley amplía las bonificaciones a todos los tramos de edad. Para los mayores de 30 años (35 años con discapacidad igual o superior al 33%) se crea una bonificación de 800 euros anuales en las cuotas empresariales durante un máximo de tres años. En el caso de los menores de 30 años, la cuantía de la bonificación se amplía a 1.650 euros durante el primer año.
Por su parte, las empresas de inserción que contraten a personas en situación de exclusión social mantienen una bonificación de 850 euros anuales durante un máximo de tres años. (1.650 euros si son menores de 30 años, o de 35 años si tienen discapacidad reconocida del 33%).
La nueva ley pretende, igualmente, apoyar a los trabajadores con mayores dificultades para incorporarse al mercado laboral, por lo que recoge una nueva bonificación en las cuotas empresariales para los trabajadores de empresas ordinarias que procedan de empresas de inserción. Así, la bonificación pasará de los 600 previstos en la actualidad (o 500 euros en caso de contratos temporales) a 1.650 euros el primer año.
Además, en el nuevo texto se reconoce a los centros especiales de empleo y a las empresas de inserción como entidades prestadoras de servicios de interés económico general. Ello les permitirá ampliar hasta los 500.000 euros la cuantía que pueden recibir en concepto de subvenciones en un período de tres años.