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En un momento en el que el desempleo sigue siendo muy elevado en España (4,8 millones de personas), los trabajadores por cuenta propia disponen de nuevos incentivos que hacen más rentable lanzarse al emprendimiento individual. Por eso el número de autónomos sube.  

autor: Juan Arza de Escritura Pública

¿Si no encuentro empleo, puedo crearme uno? ¿Será un buen momento para hacerse autónomo o es mejor trabajar por cuenta ajena? En un país con 4,8 millones de parados, son preguntas que se hacen muchos españoles que tienen dificultades para acceder a un empleo. Y la respuesta es que, después de las últimas medidas aprobadas por el Consejo de ministros, que incluyen incentivos fiscales y fórmulas para capitalizar la prestación de desempleo para abrir un negocio, puede ser una de las opciones más atractivas para volver a reincorporarse al mercado laboral.

Según los datos del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, hay 3,1 millones de autónomos en el país.

Aunque los últimos datos de la Encuesta de Población Activa hasta septiembre muestran un descenso de 4.800 autó- nomos, aún no estaba vigente la Ley de Fomento del Trabajo Autó- nomo, que podría dar un fuerte impulso a un colectivo de más de tres millones de personas que trabaja por cuenta propia. Concretamente, según los datos del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, hay 3,1 millones de autónomos en el país.

La Ley de Fomento del Trabajo Autónomo y de la Economía Social, que cuenta con el respaldo de las principales patronales del sector, entró en vigor el pasado 10 de octubre, después de que hubiera transcurrido un mes desde su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), tal y como estaba previsto en la ley. El Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que es el que se ha encargado de pilotar esta norma y de negociarla con los agentes sociales, calcula que se logrará que el autoempleo crezca en 550.000 personas hasta 2019. Además, la última reforma fiscal ha incorporado ventajas para este colectivo muy atractivas, que permiten que desde julio sufran menos retenciones. Estos son los ocho incentivos que le pueden ayudar a convertirse en un autónomo en el futuro: Ventajas en la cotización a la Seguridad Social, aunque se tengan asalariados. El Gobierno ha decidido mantener el abono mensual de 50 euros a la Seguridad Social –conocida como “tarifa plana”– para todos los autónomos que contraten asalariados durante los primeros seis meses. A partir de ese momento, tendrán una reducción del 50 por ciento de la cuota durante

La tarifa plana tira del emprendimiento

El incremento del número de personas que trabajan de forma autónoma se explica en gran parte por la generalización de la tarifa plana de cotizaciones sociales que se aprobó en septiembre del año 2013, dentro de la Ley de Emprendedores. La tarifa plana para autónomos consiste en el pago mensual de 50 euros a la Seguridad Social en lugar de los 264,44 euros que constituyen la cuota mensual mínima. Se introdujo inicialmente en febrero de 2013 para nuevos autónomos menores de treinta años y, tras un año desde su entrada en vigor, había beneficiado a 170.000 emprendedores, según la ministra de Empleo, Fátima Báñez. El Gobierno extendió su aplicación a todos los nuevos autónomos, independientemente de su edad, medida que entró en vigor en septiembre de 2013.

Según los datos del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, hay 3,1 millones de autónomos en el país. En un momento en el que el desempleo sigue siendo muy elevado en España (4,8 millones de personas), los trabajadores por cuenta propia disponen de nuevos incentivos que hacen más rentable lanzarse al emprendimiento individual. Por eso el número de autónomos sube. 

En tercer lugar, y por otros seis meses más, los autónomos se benefician en España de una reducción o bonificación del 30 por ciento de la cuota de la Seguridad Social. También tendrán ventajas en cotizaciones sociales las víctimas del terrorismo, de la violencia de género y las personas con discapacidad. Cobrar de golpe toda la prestación por desempleo para emprender un negocio. El Gobierno ha ampliado a todos los parados, con independencia de su edad, la posibilidad de cobrar de una vez la prestación por desempleo.

Eso sí, siempre que sirva para emprender un negocio, pagar las cotizaciones a la Seguridad Social, los gastos de constitución de la nueva empresa o como aportación de capital social para la misma. Hasta ahora sólo podían capitalizar el desempleo con estos fines los hombres de hasta 30 años, y las mujeres, de hasta 35 años. El Gobierno restaura así, completamente, una medida que fue suprimida por el Ejecutivo de Felipe González, en plena crisis de 1994. La Administración comprobó entonces que muchos parados utilizaban la prestación para otras cosas que no tenían nada que ver con fundar un negocio o una empresa. Sin embargo, el cruce de datos de la Seguridad Social y la vigilancia por internet hace más difícil que entonces el fraude, por lo que ha sido posible rescatar esta medida que puede ayudar a los autónomos a dar un primer impulso a su proyecto sin tener que recurrir a la financiación bancaria, con condiciones mucho más estrictas desde que estalló la crisis.

Mientras comienza su nueva actividad, el autónomo tiene derecho a su prestación de paro. Con esta medida se pretende reducir el miedo al fracaso del nuevo emprendedor, al garantizar unos ingresos al desempleado mientras se arriesga a crear su propio puesto de trabajo o invertir en una sociedad mercantil. Lo podrá hacer siempre y cuando tenga el control efectivo de la misma. El nuevo autónomo podrá tener esta cobertura durante un periodo máximo de nueve meses. Pero, ¿podré recuperar la cobertura del paro si fracasa el negocio? Si fracasa, no se quedará en la estacada.

También para quitar el miedo al fracaso, copiando un modelo de segunda oportunidad más habitual en países anglosajones, el Gobierno decidió ampliar de dos a cinco años el periodo tras el cual el autónomo puede recuperar la prestación por desempleo si no consigue salir adelante en su nueva actividad. Es decir, un desempleado que se haga autónomo capitalizando el paro puede intentar una actividad durante cinco años, que siempre tendrá la seguridad de que si fracasa puede recuperar la prestación por desempleo que le quedaba por consumir al final de ese periodo. No obstante, el beneficiario también podrá solicitar la recuperación de la prestación transcurridos dos años, si acredita que perdió el negocio por causas económicas u organizativas. ¿Es fácil convertirme en autó- nomo si mi padre o mi madre ya lo es? En principio, sí. El Ministerio de Empleo ha ampliado de 18 a 24 meses la bonificación de cotizaciones sociales para los familiares que trabajen con los autónomos. El periodo de subvención de las aportaciones pasa de 18 a 24 meses, y la bonificación, del 50 al 25 por ciento de las aportaciones a la Seguridad Social.

El Gobierno también trata de evitar que, transcurrido el periodo de bonificación de las cotizaciones sociales, el autónomo se encuentre, de golpe, con la obligación de abonar todas las cotizaciones sociales. ¿Y qué ocurre si solo tengo garantizado un cliente para iniciarme en el autoempleo? Los autónomos que trabajen para un sólo cliente, del que al menos perciban el 75 por ciento de sus ingresos, podrán contratar a un trabajador para facilitar que pueda conciliar la vida familiar con la laboral. Por ejemplo, la maternidad y paternidad, por cuidado de menores de siete años o riesgo durante el embarazo o la lactancia, entre otros casos. Se trata de evitar también que estas cirLa Ley de Fomento del Trabajo Autónomo y de la Economía Social, que cuenta con el respaldo de las principales patronales del sector, entró en vigor el pasado 10 de octubre La tarifa plana tira del emprendimiento El incremento del número de personas que trabajan de forma autónoma se explica en gran parte por la generalización de la tarifa plana de cotizaciones sociales que se aprobó en septiembre del año 2013, dentro de la Ley de Emprendedores. La tarifa plana para autónomos consiste en el pago mensual de 50 euros a la Seguridad Social en lugar de los 264,44 euros que constituyen la cuota mensual mínima. Se introdujo inicialmente en febrero de 2013 para nuevos autónomos menores de treinta años y, tras un año desde su entrada en vigor, había beneficiado a 170.000 emprendedores, según la ministra de Empleo, Fátima Báñez.

El Gobierno extendió su aplicación a todos los nuevos autónomos, independientemente de su edad, medida que entró en vigor en septiembre de 2013. 48 Escritura PÚBLICA cunstancias puedan provocar que el cliente pueda rescindir el contrato, porque se siente muy perjudicado debido a que el trabajador autónomo no puede atenderle. Apoyo a la incorporación de nuevos socios a cooperativas y sociedades anónimas laborales La Seguridad Social también ha creado recientemente una bonificación de 800 euros en las cotizaciones sociales a lo largo de tres años para las personas que se incorporen como socios trabajadores a cooperativas y sociedades laborales. La cuantía se elevará a 1.650 euros mensuales, en el primer año, para menores de 30 años o 35 con discapacidad. La guinda: rebaja fiscal para incentivar el autoempleo Gracias a la nueva rebaja fiscal, un trabajador autónomo se podrá ahorrar unos 60 euros al mes, es decir, entre 600 y 700 euros al año.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció una segunda reducción de las retenciones a los autó- nomos que entró en vigor el pasado mes de julio. La reducción al 15 por ciento del IRPF era una de las medidas más demandadas por los profesionales autónomos, lo que dará un respiro fiscal a las nuevas empresas que decidan convertirse en autónomos. Ascenso. En España hay los antedichos 3,1 millones de trabajadores afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), según datos los datos a cierre de 2014 del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Esto es, un 2,3 por ciento más que en 2013. El año pasado se dieron de alta 68.558 nuevos autónomos, según Adecco. Tras cinco años de caídas de la afiliación –el colectivo se redujo un 12,16 por ciento desde que empezó la crisis hasta 2013– , fue el primer año que se produjo un ascenso en el número total de autónomos con respecto al año anterior, rompiéndose así la tendencia a la baja. 2015 se espera que cierre al alza, con hasta 120.000 trabajadores por cuenta propia más. Los autónomos suponen un 18,99 por ciento de la población ocupada. El 93,74 por ciento de ellos (2.920.841 personas) cotiza en el régimen de autónomos normal y el 6,25 por ciento (194.886 personas) restante en el SETA, específico de la actividad agraria.

El número de autónomos sube en todas las comunidades autónomas. Sobre todo en Murcia (3,8% ), Andalucía (3,6%), Canarias (3,4%) y Baleares, con un 3,3 por ciento. Cataluña es la que concentra un mayor número de estos profesionales, con 527.272, un 17 por ciento del total de trabajadores por cuenta propia de España. En segundo lugar, Andalucía, con 481.340, un 15,5 por ciento del total del país. En tercer lugar se sitúa la Comunidad de Madrid, que dispone de 359.964 de estos profesionales, el 11,6 por ciento del volumen nacional. Estas tres autonomías copan el 44,1 por ciento de los autónomos de toda España. Les siguen la Comunidad Valenciana, con 324.638 trabajadores afiliados al RETA, que suman el 10,5 por ciento del total; Galicia, con 216.161 y una representación del siete por ciento en España, y Castilla y León, que cuenta con 202.269 trabajadores autónomos, que componen el 6,5 por ciento del total nacional.

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