Vivir como nuestros antepasados o mejor que ellos. Esta es la idea que tan arraigada está en la sociedad y que tan difusa se ve en el futuro de los trabajadores. La crisis económica y el envejecimiento de la población del país vaticinan que los trabajadores más jóvenes deben comenzar a ahorrar, porque su pensión, inevitablemente, será más baja. Más noticias en la revista gratuita elEconomista Gestión y Desarrollo Exterior
No obstante, teniendo en cuenta la reciente actitud emprendedora que se ha instalado en España, esta situación es aún más preocupante para los autónomos. De esta forma, más del 85% de los trabajadores por cuenta propia sólo cotizan por la base mínima, lo que implicaría que su pensión no superaría los 635 euros al mes, casi la mitad que la prestación media de un trabajador asalariado, que es de 1.155 euros, según un estudio realizado por VidaCaixa.
Con la reforma de 2012, la pensión se calcula paulatinamente sobre lo cotizado durante los últimos 25 años trabajados -antes de la reforma eran los últimos 15-. Para Gregorio Gil de Rozas, responsable del área de Previsión Social de Towers Watson, el antiguo sistema generaba una problemática, ya que los autónomos cotizaban sus primeros años sobre una base mínima, mientras que los últimos 15 años era cuando aportaban mucho más, una planificación legal que impedía que el sistema tuviese más ingresos.