Según la encuesta del Observatorio del Trabajo Autónomo, el 73 por ciento de los trabajadores por cuenta propia de la Comunidad de Madrid considera que la situación económica del país ha mejorado a lo largo de 2015 y que continuará esta tendencia de cara a 2016. La incertidumbre política se refleja en sus previsiones de generación de empleo. La muestra impulsada por la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) recoge la opinión de 1.064 autónomos, de los que el 26% no es tan optimista y creen que habrá que esperar a 2017 para una recuperación real.
Ante las expectativas sobre su negocio, el 81,3% confía en que no empeorará en 2016, y el 41,7% incluso espera resultados mucho más positivos que los obtenidos hasta la fecha. Sobre los resultados obtenidos en 2015, uno de cada dos encuestados hace un balance positivo; el 28,5% manifiestan que ha sido un año complicado y califica la situación de forma negativa, y el 17,6% manifiestan que su actividad se ha mantenido similar a la del año anterior.
Como en barómetros anteriores, la caída de las ventas y la pérdida de actividad, es decir, la disminución del volumen de trabajo, ha sido para uno de cada dos autónomos la principal causa de la disminución de su negocio; el 14,3% de los encuestados considera que el empeoramiento de su negocio ha venido motivado por la morosidad, y el 17,6% lo atribuye a la imposibilidad de acceder al crédito.
De los 1.064 autónomos madrileños encuestados por el Observatorio del Trabajo Autónomo de ATA, el 62,1% tiene trabajadores a su cargo. Frente a este porcentaje, el 36,7% ejerce en solitario, es decir, sin tener personal contratado, su actividad. De los que están en el primer dato, prácticamente el sesenta por ciento, el 57,3%, apunta que no está entre sus expectativas el prescindir de ninguno de ellos, frente al 22,9% que cree que sí lo hará. En cuanto a las expectativas de contratación, el 34,6% se muestra optimista y considera que va a necesitar ampliar su plantilla en 2016; un 21,6 % no sabe o no contesta a esta pregunta debido a la inestabilidad política.