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¿Cómo podría definirse un autónomo? ¿cómo un empresario o cómo un trabajador? Parece sencillo contestar a esta pregunta, pero en realidad no lo es. Se trata de una cuestión que muchos autónomos se hacen a lo largo de su carrera profesional y muchos de ellos son incapaces de responderla.

¿Qué es un autónomo?

Si atendemos a la definición de la Ley del Estatuto del Trabajador Autónomo, un  autónomo es  "una persona física que realiza de forma habitual, personal, directa, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de otra persona, una actividad económica o profesional a título lucrativo, dé o no ocupación a trabajadores por cuenta ajena".

Cabe mencionar que esta definición también es utilizada para definir el concepto de "Empresario individual" tal y cómo nos indica el Centro de Información y Red de Creación de Empresas (CIRCE).

¿Cuál es entonces la diferencia entre el concepto autónomo y empresario individual?

Muy sencillo. Un empresario individual es considerado como una forma jurídica de una empresa que es gestionada por una sola persona con su propio NIF. Sin embargo, el concepto de autónomo hace referencia al régimen de la seguridad social al que debe darse de alta como autónomo sin importar la forma jurídica en la que esté compuesta la empresa (por supuesto, pudiendo elegir empresario individual como la forma jurídica de su empresa).

No obstante estas definiciones no llegan a respondernos realmente a la pregunta planteada en el título de este post.

Lo que pretendemos desvelar en este post es saber si un autónomo puede considerarse más un empresario (responsable de la gestión de su negocio) o como un trabajador más (el que realiza el trabajo en la creación del producto o servicio que se vende).

Cuando una persona decide emprender por cuenta propia, debe ser consciente de numerosos factores a tener en cuenta a la hora de conseguir arrancar un proyecto.

Por ello, para definir qué es un autónomo, lo primero que hay que hacer es atender a las competencias que debe desempeñar éste.

Funciones de un autónomo

Podría decirse que un autónomo tiene responsabilidades ilimitadas y éstas dependerán siempre del tipo de actividad que desarrolle.

Para lograr una definición más exacta de autónomo, a continuación os numeramos algunas de las funciones que debe desempeñar un autónomo:

1- Plantea una estrategia según su visión de negocio

Antes de poner en marcha un proyecto es importante que el autónomo tenga claro cuál es la visión de su negocio.

Tener claro los objetivos que se quieren alcanzar es fundamental para conseguir el éxito esperado.

Pero no sólo es importante definir la visión de negocio, sino también se debe plantear una buena estrategia para conseguirla y saber comunicarla a sus empleados (en el caso de que los tenga), a sus clientes, a sus proveedores... para poder desarrollarla lo más efectivamente posible.

2-  Organiza él mismo el trabajo a desarrollar

El autónomo debe gestionar él mismo el funcionamiento de su empresa. Es él el que debe determinar las horas de trabajo, de descanso y los días de vacaciones.

También es el responsable de planificar el servicio que ofrece y de conseguir las herramientas, el personal y el material necesario para desempeñar la actividad.

3- Asume el riesgo económico del negocio

El autónomo es su propio jefe, y por tanto es él el que tiene que responder al riesgo económico de su empresa. Debe atender tanto a las pérdidas como a las ganancias.

Esto provoca que sus  ingresos no sean estables y que haya meses que cobre más o menos dependiendo de los beneficios obtenidos cada mes.

4- El autónomo es un trabajador más

Sobre todo al principio de un negocio cuando no tiene contratado ningún empleado en la empresa. Cuando se inicia una nueva aventura profesional, el autónomo debe responder tanto a la gestión como al desarrollo de la actividad de su empresa y trabajar como uno más.

Tras observar las principales funciones de un autónomo, observamos que éste realiza tanto labores tanto de empresario como de un trabajador más en platilla.

Es por ello que en el caso del autónomo, es difícil diferenciar entre el rol de empleado al rol de jefe.

Lo que sí que es cierto es que la responsabilidad y la cantidad de tareas que tiene que realizar un autónomo pueden ser desbordantes en algunos casos.             

Es por ello que un autónomo debe ser una persona capaz de enfrentarse a toda la responsabilidad que tiene un empresario y trabajar duro como un empleado más.

Sin embargo, el autónomo no tiene por qué estar sólo en el mundo empresarial. Por ejemplo, si necesita apoyo y asesoramiento contable fiscal y laboral puede contar con un despacho de abogados online como tugesto. De ese modo puede realizar la gestión de su empresa de una forma sencilla para preocuparse realmente de otros factores importantes para su negocio.

¿Y tú qué opinas? ¿Crees que un autónomo es más un empresario o un trabajador más?

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