La mitad de los autónomos de nuevo cuño dados de alta el año pasado en La Rioja son extranjeros. Locutorios, fruterías y alimentación, trabajos de construcción e industria y un buen número de bares y otros servicios de restauración están en manos foráneas, como se puede comprobar en un pequeño paseo por cualquier barrio de nuestros municipios. Y es que el colectivo inmigrante ha optado por montar sus propios negocios y ya representa algo más del 6% del total de autónomos de la comunidad. Los 10 problemas son los siguientes:
1 Refinanciación de la deuda privada. Alargar a 10 años la deuda (hasta 3% de interés).
2 Refinanciar la deuda pública, sobre todo, con Hacienda y Seguridad Social.
3 Segunda oportunidad y mediación extrajudicial alternativo al concurso de acreedores.
4 Relevo generacional, con un plan social de abandono de la actividad.
5 Protección y Seguridad Social. Mínimo exento de cotización y cotizar conforme a ingresos reales.
6 Régimen fiscal. Recuperar los módulos, tipos reducidos de IVA...
7 Políticas activas de fomento de autoempleo.
8 Facilitar las condiciones para acceder a la contratación pública.
9 Fomento del asociacionismo empresarial y de los profesionales autónomos.
10 Formación Profesional ya que las encuestas coinciden en que el colectivo carece de formación educativa y con menos posibilidad al reciclaje profesional.
A nivel general, La Rioja cuenta (a cierre del 2015) con 26.233 trabajadores por cuenta propia. Son 253 más que el año pasado, aunque este crecimiento del 1% es inferior en unos dos puntos al del 2014. Son los datos aportados ayer por UPTA, a través de su secretario general, Javier Marzo, y la responsable de política institucional, Eva Loza.
El movimiento de altas y bajas arroja un saldo positivo a cierre del año pasado de 253 nuevos autónomos, de los que la mitad son extranjeros. Industria manufacturera, construcción, transporte y hostelería son los sectores de mayor ocupación entre estos trabajadores de fuera que, en total, suman 1.645 personas (872 de ellos son extracomunitarios) y ya suponen en torno al 6% del 'padrón' de autónomos regional.
Logroño, Lardero, Arnedo y Autol son los municipios que aglutinan mayor número de altas mientras mientras que Nájera, Aldeanueva, Briones y Santo Domingo figuran a la baja, según los representantes de UPTA.
La radiografía trazada ayer por UPTA aporta dos datos más: el 45% de estos profesionales tiene entre 40 y 54 años y el 29,61%, más de 55 (lo que «hace necesario un programa de relevo generacional», dijo Marzo) y el 80% de los trabajadores por cuenta propia no tiene asalariados.
UPTA quiso reflejar una vez más las dificultades que azotan al grupo autónomo, un sector -dijo- que «aguanta la crisis a duras penas» y que supone el último asidero para mucha gente que se lanza a estos negocios («muchas de estas altas son a la desesperada con un futuro muy incierto», dijo) y como indicador ciertamente preocupante de la dura realidad aseguró que el 81% de estos negocios cae en el primer año lo que demuestra la escasa viabilidad de estos proyecto.