
La pantomima de la transparencia o la retórica del engaño
Esta es la opinión de CIAE respecto a legalizar la práctica del lobby
CIAE (Confederación Intersectorial de Autónomos del Estado Español) considera que los lobbies han actuado y están actuando en el espacio de penumbra que les ha ido facilitando el sistema reglamentario y las diversas Administraciones, la corrupción política y empresarial es una consecuencia de ese estado de cosas.
Y ahora la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) quiere legalizar los lobbies, quieren que esa práctica de presión empresarial y económica sea legal y salga a la luz para que todo el mundo sepa quien acude a los despachos. CIAE manifiesta que con esa medida no atajan el problema que existe en unas leyes del mercado manipuladas que priman el dominio en la distribución comercial, que reduce la cuota de mercado de los menos fuertes, de los más pequeños y de los más desprotegidos, es decir, a los autónomos y las pymes de España.
Sencillamente, en los últimos años no han funcionado los controles que eran responsabilidad de la CNMC y es imposible que la propuesta de legalizar las presiones vaya a beneficiar en algo a los autónomos y pymes o vayan a establecer mecanismos de igualdad en la competencia. Nos parece que hablar de transparencia en los supuestos planteados por la CNMC es un pretexto y un sarcasmo, eso permitirá dar a los lobbies todavía más poder y además legalmente.
Ante este planteamiento de legalizar los lobbies, CIAE propone que, para poner coto al sistemático fraude, se regule y aplique el siguiente régimen sancionador a los que no repetan la libertad de empresa en la economía de mercado y rompen las normas de la igualdad de oportunidades:
• Proponemos que en las faltas leves se incrementen las sanciones, para que a nadie le compense delinquir.
• Que se aplique parámetros similares a los que recurre Hacienda cuando sanciona a los infractores, es decir, que las sanciones alcancen los niveles del hecho defraudado.
• Salvaguardar la libertad de oportunidades y la libre competencia exige que las compañías, o el grupo empresarial sancionado, por faltas graves o muy graves, pierdan la capacidad de volver a actuar en el mercado donde han sido sancionadas.
• Que ante la gravedad y la reiteración del delito, el Estado actúe en esos casos como lo ha hecho en el sector de la banca, interviniendo, por reiteración, en el sector afectado.