Herrero

por: Elvira Arroyo

fuente: Escritura Pública 

En casa suele haber menos elementos de distracción y no se pierde tiempo en desplazamientos al lugar de trabajo.

Entre un 15 y un 20 por ciento de las casi dos millones de personas inscritas en la Seguridad Social como autónomos trabajan desde su casa. Los datos confirman que esta es una opción cada vez más elegida en España porque ahorra gastos, tiene ventajas fiscales y permite conciliar mejor la vida laboral y familiar.

Al cierre del tercer trimestre de 2015 España contaba con 1.960.774 personas físicas dadas de alta en los diferentes regímenes por cuenta propia de la Seguridad Social. Una parte significativa de este grupo son autónomos que han decidido trabajar desde su propia casa.

Concretamente, de los 800.000 autónomos cuyo domicilio fiscal coincide con el particular, la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) considera que cerca del 35 por ciento realizan su trabajo en casa, lo que supone que este colectivo está actualmente en torno a los 300.000 trabajadores.

Ventajas.

Parece además que estamos ante una tendencia creciente que podemos atribuir a varios motivos. El primero es el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación. “Hoy en día, las conexiones a internet y los equipos que usamos en nuestras casas no tienen nada diferente a los que podemos utilizar en una oficina o despacho. La misma calidad, las mismas prestaciones y los mismos precios, con el ahorro para el profesional de todos los gastos de alquiler y acondicionamiento de un local al público o un despacho profesional”, explica César García Arnal, secretario de Política Institucional e Internacional de UPTA.

Por otro lado, trabajar en casa supone un ahorro en transporte y un aprovechamiento de los recursos particulares, “ya que puedes declarar como gasto profesional parte de los gastos que tu propio domicilio genera mensualmente”, añade César García Arnal. Al mismo tiempo, supone una buena forma de conciliar la vida laboral y familiar, “ya que eres tú quien organiza el trabajo sin estar sujeto a horarios, por lo que puedes atender obligaciones que no podrías con un horario fijo abierto al público”, concluye

Trabajar en casa mejora también la accesibilidad al mercado de trabajo para personas discapacitadas o de movilidad reducida.

Para muchas personas ser autónomo desde su propio domicilio

ha sido una salida profesional ante la crisis

 

En casa suele haber menos elementos de distracción y no se pierde tiempo en desplazamientos al lugar de trabajo.

Otra ventaja que destacan los expertos es el aumento de la productividad, ya que en casa suele haber menos elementos de distracción y no se pierde tiempo en desplazamientos al lugar de trabajo. Como contrapartida, es importante contar con una buena organización del tiempo y con una disciplina adecuada. “Cada día, después de desayunar, me ducho y me visto como si fuera a trabajar fuera de casa. Llevo a mis hijos al colegio y después me meto en mi despacho y cumplo con los horarios que tengo establecidos. Reconozco que tengo más flexibilidad que si estuviera en una empresa pero procuro mantener mi rutina. Si no, en casa también corres el riesgo de perder el tiempo”, comenta Cristina, una diseñadora de páginas web que desde hace años trabaja en su casa. “Así puedo encargarme más directamente de mis hijos, sobre todo ahora que todavía son pequeños”.

Pero no todo son ventajas. También hay inconvenientes, como el riesgo de sedentarismo, especialmente para aquellas personas que no practican ejercicio habitualmente. A esto se suma la pérdida de contacto con los compañeros y la falta de trabajo en equipo, “lo que produce cierta sensación de soledad y uno se puede acostumbrar a no saber trabajar en equipo”, recuerdan en UPTA.

 Variedad.

Lo cierto es que son muy variados los trabajos que se pueden desempeñar desde casa: redactor de contenidos, teleoperador, asesor comercial, programador y diseñador de páginas web, editor de textos, traductor, profesor a distancia… Hoy en día, gracias a internet, es igualmente posible realizar sesiones de coaching o terapia psicológica a distancia.

No solo son muchas las posibilidades sino que para muchas personas ser autónomo desde su propio domicilio ha sido una salida profesional ante la crisis.

“Llevaba años trabajando en una revista que cerró porque con la crisis no tenía publicidad y las cuentas no salían. Me puse a buscar trabajo por cuenta ajena pero apenas salía nada y estaba muy mal pagado. Pude comprobar a la vez que mi edad –más de 45 años– era un inconveniente para muchas empresas. Así que decidí darme de alta como autónoma y empecé a escribir reportajes desde mi casa para un par de medios de comunicación. Poco a poco, me van encargando más temas. Todavía gano menos que hace unos años pero no me quejo y ser la dueña de mi tiempo no tiene precio”, dice Manuela, periodista de profesión.

Incentivos fiscales.

Como se mencionaba anteriormente, los autónomos que trabajan desde casa pueden deducirse una serie de gastos, siempre que estos estén causados por el desempeño de la actividad profesional y cuando el domicilio fiscal sea el mismo que el personal. El primer paso será comunicárselo a la Agencia Tributaria.

La cantidad deducible dependerá de la cantidad de metros del domicilio que sean necesarios para trabajar y de si la vivienda es alquilada o está en propiedad.

En todo caso, como recuerda César García Arnal, secretario de Política Institucional e Internacional de UPTA, “la cuestión no es si el gasto de la casa es provocado por el trabajo del autónomo sino poder demostrarlo ante Hacienda ya que, de lo contrario, no podrás deducirte dichos gastos”.

Desde UPTA consideran que son necesarios más incentivos para estos trabajadores: desde una mejora en la fiscalidad hasta la posibilidad de deducir más porcentaje de gastos. “Pero lo principal es articular un buen sistema de protección para estos profesionales, como se hace en otros países de Europa”, recalcan.

En cuanto a los trabLa cantidad deducible dependerá de la cantidad de metros del domicilio que sean necesarios para trabajar y de si la vivienda es alquilada o está en propiedad.

En cuanto a los trabajadores por cuenta ajena en general, UPTA cree que hacen falta más ayudas, sobre todo para las empresas que contratan por el Régimen Generaajadores por cuenta ajena en general, UPTA cree que hacen falta más ayudas, sobre todo para las empresas que contratan por el Régimen General a este tipo de empleados. “Con ventajas fiscales para las empresas contratantes, se abrirían más puertas para ciertos colectivos en riesgo de exclusión por cargas familiares o por discapacidad, que no pueden acceder a muchos puestos de trabajo por la incompatibilidad entre los horarios de trabajo y sus responsabilidades o limitaciones”, señala García Arnal.

Otros países.

La situación de estos profesionales está más regulada en otros países de nuestro entorno, donde los denominados freelance suelen utilizar las llamadas “empresas paraguas”. Estas empresas se encargan de buscar trabajo para los profesionales y negociar con la empresa contratante del servicio a realizar. Ellas contratan al profesional que trabaja desde casa, le dan de alta en la Seguridad Social y pagan sus honorarios, por lo que el trabajador tiene además la seguridad de cobrar y de recibir trabajos bien remunerados.

Además, estas empresas evitan que se produzcan fraudes por economía sumergida, por lo que están muy protegidas por los respectivos Gobiernos. Desde UPTA, como miembro de la EFIP (European Forum of Independent Professional), se está intentando buscar mejores condiciones para los freelance y una regulación europea homogénea para el colectivo.

Perspectivas.

Aunque todo indica que cada vez son más los autónomos que trabajan desde casa, en la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos no esperan un crecimiento exponencial. “Las empresas en nuestro país, que son de pequeño y medio tamaño por regla general, no están acostumbradas a este tipo de trabajo. Se sigue pensando que un trabajador es más productivo cuantas más horas invierte en su lugar de trabajo. Las empresas no están acostumbradas a trabajar y pagar por trabajos realizados o por incentivos, y siguen en el convencimiento de que ‘el ojo del amo engorda al caballo’, por lo que no confían en un trabajador a quien no pueden ‘vigilar’ constantemente”, asegura César García Arnal.

Otro de los motivos es que no hay muchos tipos de trabajo que se puedan realizar desde casa, aparte de los de investigación, traducción y corrección de textos, o los relacionados con las nuevas tecnologías. “Pero el hándicap fundamental es que, si el trabajo autónomo en general no tiene ningún tipo de protección en cuanto a la seguridad en su continuidad, el trabajo autónomo desde casa para otra/s empresas o particulares depende totalmente del grado de necesidad que esas empresas o particulares tengan de tu trabajo y del mercado, por lo que suele ser bastante más inestable, tal y como desde UPTA venimos denunciando hace tiempo”, concluye su secretario de Política Institucional e Internacional.

 

Gastos deducibles para autónomos que trabajan en casa

VIVIENDA ALQUILADA:

El trabajador autónomo podrá deducirse la parte proporcional de los siguientes gastos:

● La parte proporcional de la renta mensual de alquiler.

● La compra de material necesario para realizar la actividad profesional.

● Suministros (agua, luz, gas/calefacción).

 VIVIENDA EN PROPIEDAD:

Si la vivienda es propiedad del autónomo, podrá deducirse la parte proporcional directamente relacionada con el desarrollo de su profesión en estos gastos:

● Gastos de comunidad.

 ● La amortización del inmueble.

● Intereses de la hipoteca.

● El seguro del hogar.

● Impuestos locales como el IBI o los servicios de recogida de residuos urbanos.

● Compras de material necesarias para desempeñar su trabajo.

Fuente: Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA).

 

Perfil de los trabajadores autónomos en España

Datos actualizados a 30 de septiembre de 2015

Total autónomos personas físicas: 1.960.774

Sexo

Varones: 1.285.475

Mujeres: 675.299

Edad

Menor de 25 años: 39.380

De 25 a 39 años: 543.766

De 40 a 54 años: 886.441

De 55 años o más: 491.187

Nacionalidad

Españoles: 1.792.922

Extranjeros: 167.852

Antigüedad

Menos de 6 meses: 153.395

De 6 a 11 meses: 157.257

De 1 a 3 años: 361.811

De 3 a 5 años: 190.732

5 años y más: 1.097.579

Fuente: Secretaría del Estado de Empleo. Subdirección General del Trabajo Autónomo.

 

La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos considera que cerca del 35 por ciento de los autónomos realiza su trabajo en casa

 

 

 

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