Si 2015 fue un mal año para los autónomos de Castilla y León, donde cada día dos trabajadores por cuenta propia cesaron sus negocios, los primeros meses del nuevo curso no terminan de arrojar optimismo sobre este sector. A pesar de que marzo y abril, últimos meses con datos oficiales, anotaron sendos crecimientos en el número de trabajadores inscritos en elReta, con una subida conjunta de 907 nuevos autoempleos, el balance del ejercicio sigue siendo negativo, sobretodo después del estruendoso despeño de enero, donde 1.326 autónomos tiraron la toalla en la Comunidad. Una situación a nivel nacional contra la que el Ejecutivo central decidió tomó cartas en el asunto durante 2015, y su apuesta cristalizó en la entrada en vigor el pasado octubre de la reforma del estatuto de los autónomos. Una normativa que, según los más optimistas, traería consigo 500.000 emprendedores a nivel nacional.
Medio año después de su puesta en marcha, la realidad enla Comunidad es bien distinta, toda vez que al cierre de abril, la región contaba con 201.284 trabajadores por cuenta propia, 1.240 menos que en octubre, mes de entrada en vigor de la batería de medidas. Una apuesta que, entre otras novedades, instauraba la tarifa plana por la que los emprendedores tienen una cuota fija de pago en la Seguridad Social de 50 euros al mes durante seis meses; también retiraba el límite de edad para solicitar la capitalización del paro; y permitía darse de alta en elReta y seguir cobrando el paro durante un máximo de nueve meses.
Lejos quedan los más de 220.000 empleados por cuenta propia con los que contaba la Comunidad antes de la crisis, y durante los últimos cuatro años el número de autónomos en la región no han superado los 205.000, y en ocasiones ha estado a punto de precipitarse por debajo de los 200.000, como ocurrió recientemente durante enero y febrero.
Marzo y abril han marcado una tendencia positiva sobre el doloroso principio de año para el sector, pero ambos arrojaron cifras rojas en comparación con el mismo mes de 2015. «A pesar de estos datos positivos, se percibe un leve enfriamiento en la creación de empleo», aseguró Soraya Mayo, presidenta de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) de la Castilla y León, que reconoce que «el número de autónomos crece la mitad que en abril de 2015, mes en el se sumaron 819 emprendedores». Una realidad que dibuja la difícil implantación de las nuevas medidas propuestas desde Madrid para fomentar el autoempleo.
Una situación que en la Comunidad se ha tornado más cuesta arriba que en el conjunto de las autonomías, donde desde octubre se vienen anotando tímidos valores al alza en la práctica totalidad de los meses. Por el contrario, Castilla y León ha tenido que esperar a los últimos dos meses para comenzar a repuntar, una situación que ha servido para que la Comunidad liderase en marzo la pérdida de autónomos enEspaña respecto a 2015, cerrando como una de las únicas cuatro regiones que no remontaron sus cifras.
Además, tal y como señalan desde la Asociación, Castilla y León también lidera el ranking de las cinco comunidades que todavía cuentan con menos autónomos que en abril de 2015, con 1.218 autónomos menos que hace un año, seguida de Galicia (-923 autónomos), Extremadura (-192 autónomos), Asturias (-134 autónomos) y País Vasco (-99 autónomos).
Para revertir la dirección, desde ATA reclaman a la Junta de Castilla y León la simplificación de los trámites burocráticos con el objetivo de evitar que proyectos empresariales se queden en la estacada por las trabas administrativas. Al mismo tiempo, también han solicitado durante las últimas fechas al Gobierno de Herrera un mayor «compromiso» con el colectivo, porque, denuncian, «no es lógico que otras comunidades crezcan en número de emprendedores y Castilla y León se quede atrás».