La mayoría de los autónomos españoles encuestados trabaja por cuenta ajena desde hace poco tiempo: el 37,6 por ciento desde hace menos de 12 meses, y el 26,9 por ciento desde hace entre 1 y 3 años. En total, el 64,5 por ciento se ha dado de alta como autónomo hace menos de tres años.
El 35,5 por ciento restante tiene un negocio propio desde hace más de tres años: de 3 a 5 años el 11,7 por ciento, de 5 a 10 años el 8,1 por ciento y más de 10 años el 15,7 por ciento. Antes de montar su actual negocio, el 62,9 por ciento de los autónomos trabajaba por cuenta ajena y el 25,3 por ciento no tenía empleo. Sólo el 11,7 por ciento trabajaba por cuenta propia antes de poner en marcha su actual empresa.
Las fuentes de financiación son uno de los elementos principales para poder emprender y, aunque existen multitud de opciones, parece que la mayoría de autónomos recurre a sus propios ahorros o capital para poner en marcha su negocio, como ha reconocido el 68,9por ciento de los encuestados.
En segundo lugar, los autónomos se decantan por pedir dinero a familiares y amigos, como ha confesado el 25,1 por ciento de ellos. Las opciones alternativas pasan por solicitar préstamos bancarios (15,1 por ciento), capitalizar las prestaciones por desempleo (14,1 por ciento), solicitar ayudas o subvenciones (7,3 por ciento) o recurrir al “crowfunding” (1,8 por ciento), entre otras.