
Más de 3.200.000 autónomos observamos atónitos el desarrollo de los acontecimientos en estos últimos meses de continua campaña electoral. Es cierto que los partidos políticos aseguran que los trabajadores por cuenta propia son una de sus prioridades, pero más bien se trata de una catarata de promesas cuyo cumplimiento no tiene un compromiso firme por su parte.
Incluso, por primera vez en democracia, hemos sido protagonistas de un debate entre candidatos, que afanados en agradar a sus futuros votantes han pedido un esfuerzo extra a sus equipos de comunicación, no en vano estaban en juego millones de votos de los autónomos y sus familias.
Lo cierto es que lo tenían muy fácil, ya que nuestra organización, al igual que otras representativas del sector, ha desarrollado iniciativas y trasladado documentos serios, con su memoria económica correspondiente.
Una reciente encuesta realizada por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) situaba como primera preocupación del colectivo autónomo la viabilidad del sistema nacional de pensiones.
Si la sostenibilidad del sistema es uno de los retos más peliagudos de la próxima legislatura, los autónomos debieran ser otra de las prioridades del futuro Gobierno. Y ambas -pensiones y autónomos- tienen mucho que ver, más de lo que los políticos actuales creen.
Por regímenes, la afiliación media en los 12 meses anteriores se ha incrementado el 2,92% para el total del sistema, un 3,38% para el Régimen General y un 0,89% para el de autónomos. Sin embargo, si comparamos los datos anuales a mes de mayo, la caída en recaudación es de un 12,28%, unos 5.400 millones menos de los presupuestados inicialmente por la administración.
En el ámbito del trabajo por cuenta ajena los factores que han influido en la menor recaudación son los bajos salarios, la temporalidad en los contratos y la parcialidad de los mismos, con el consiguiente reflejo en la recaudación.
En el ámbito propio de los autónomos nuestra preocupación está plenamente justificada, dado que el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) pierde todos los años más de 1.400 millones de euros.