
Cuando empezó está legislatura parecía que los autónomos estábamos por fin en la agenda de medidas urgentes de nuestros diputados: “Los autónomos son un tema capital para el Congreso de los Diputados”, se dijo. Pero a quince días de que acabe el primer trimestre todo indica que las urgencias se han evaporado y se ha caído en una impresionante lentitud legislativa cuando se trata de legislar sobre los autónomos.
El 30 de septiembre se presentó por iniciativa de Ciudadanos la Proposición de Ley Integral de Apoyo a los Autónomos, estructurada en 20 artículos, agrupados en diez Títulos, una disposición adicional, una disposición derogatoria y cinco disposiciones finales. Se dijo que sería la primera ley en aprobarse. Contemplaba puntos verdaderamente importantes: Deducción de facturas de suministros para quienes realicen su actividad desde su domicilio. Mejorar los mecanismos de segunda oportunidad. Reducir las cargas administrativas. Cambiar el punto de vista de las sanciones. Las afiliaciones, las altas y las bajas se computarán desde el día en que se produzcan. No existirá la obligación de cotizar por cuotas fijas. Compatibilizar la realización de trabajos por cuenta propia con la percepción de una pensión de jubilación. Ampliar la cuota reducida de 50 euros para los nuevos autónomos. Equipar la prestación por cese de actividad de los autónomos a la prestación por desempleo de los trabajadores por cuenta ajena. Reducción de la cuota por contingencias comunes. Favorecer la conciliación de la vida laboral-familiar de los autónomos. Que los trabajadores autónomos coticen por formación profesional. Solicitar la devolución del IVA por los gastos en la adquisición de bienes de inversión. Obligación de las Administraciones en el cumplimiento de los plazos legales de pago de las empresas adjudicatarias de contratos públicos, etc.
Pero esas mejoras que hubieran actualizado y mejorado el emprendimiento se recortaron tanto que acabaron en la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo, presentada por el Grupo Parlamentario Ciudadanos, estructurada en 6 artículos, agrupados en cuatro Títulos, una disposición adicional, una disposición derogatoria y dos disposiciones finales. Su articulado apenas si supone un avance de consideración para los autónomos, y eso si se aprueba tal como está redactado.
Desde CIAE (Confederación Intersectorial de Autónomos del Estado Español) tememos que seguirán desactivándose las reformas urgentes hasta su mínima expresión. Pero habrá quienes sigan diciendo que “Los autónomos son un tema capital”. Ante este actual estado de cosas, defraudados por tan poca urgencia y eficacia legislativa, el número de autónomos escépticos no parará de crecer, razones no faltan.