
Sea el tipo de autónomo que sea de los que hay que mejor se adapta a tu perfil, vas a necesitar el certificado digital. ¿En qué consiste? Se trata sencillamente de un documento con firma electrónica que contiene tus datos identificativos de tal manera que estén autentificados por un organismo oficial. El certificado digital, en realidad, no sólo es para autónomos sino que confirma la identidad on line como persona física de quien lo posee.
Esta acreditación se solicita en la web de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y, tras una identificación física, puede descargarse en cualquier ordenador. Mientras los autónomos deben optar por la modalidad de persona física, a las empresas les corresponde el certificado de persona jurídica.
La actividad por cuenta propia entraña varias particularidades respecto a otras figuras del mercado laboral, tales como el asalariado o el funcionario. Así, el autónomo tiene determinadas obligaciones que requieren una comunicación más directa y fluida con ciertos organismos, muy especialmente con Hacienda y con la Seguridad Social.
Para hacer posible esa transmisión de datos existe una herramienta que ya es imprescindible, puesto que, por ejemplo, la Agencia Tributaria sólo permite a estos profesionales que le hagan llegar cierta documentación a través de Internet. En otras palabras, resulta imposible trabajar legalmente como empleado por cuenta propia si no se cuenta con el instrumento en cuestión.