
El pasado mes de mayo, en su informe anual de 2018, el Banco de España se mostraba sorprendido por la caída de la tasa de ahorro de los hogares vulnerables. Para la entidad, resulta llamativo que muchos hayan empezado a endeudarse más rápido de lo que su situación financiera aconsejaría. La réplica al regulador se la dio la ministra de Economía, Nadia Calviño, con un argumento tan simple como contundente: si muchos hogares tienen dificultades para llegar a fin de mes, difícilmente podrán ahorrar. Que se lo digan a los autónomos. Según un estudio publicado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), el 40% de los trabajadores por cuenta propia tienen una tasa de ahorro negativa. Dicho en plata, casi la mitad de los autónomos españoles gastan más de lo que ingresan.
El estudio, titulado «Capacidad económica y pautas de cotización y formación de pensiones de los trabajadores autónomos en España: evidencia empírica en el intervalo 2008/2017», dibuja un panorama bastante sombrío sobre el ahorro de los trabajadores por cuenta propia. El trabajo toma como referencia la información de renta, gasto y consumo de la Encuesta Financiera de las Familias (EFF) que elaboró el Banco de España en el año 2014, la más reciente disponible. Según estos datos, la renta disponible mediana de los autónomos –el término medio entre la mayor y la menor– es de 16.000 euros anuales. La consecuencia de tan discretos ingresos es que un 20% de ellos no es capaz de cubrir los gastos anuales del hogar con sus ingresos corrientes. El valor medio del ahorro total de estos hogares apenas alcanza los 2.000 euros al año.